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Acorralados por los robos en medio de la pandemia

Martes, 16 de Junio de 2020
Hurtos a residencias y atracos son la cotidianidad en los barrios de Cúcuta.

Los habitantes de Cúcuta además del confinamiento obligatorio por cuenta de la pandemia de la COVID-19 y la crisis económica generada, sufren el azote de la delincuencia que no da tregua y por el contrario parece arreciar su actividad delictiva en las diferentes barriadas.

Líderes y la propia comunidad están levantando la voz para que desde la administración municipal y la Policía Metropolitana de Cúcuta, les ayuden en esta difícil situación que como dijo una habitante del barrio Camilo Daza: Es la delincuencia la que nos está matando, antes que el coronavirus.

En los alrededores del colegio Scalabrini del barrio que lleva el mismo nombre, los hurtos se presentan casi a diario, ya que queda ubicado en un punto estratégico, “hasta donde los ladrones llegan y roban a mujeres, a niños y personas que por allí transitan a cualquier hora, para escapar hacia el barrio José Bernal, el Anillo Vial Occidental, Colombia Uno o Cormoranes, aumentándose la actividad delictiva por ser un corredor hacia diferentes sectores”, según Isaac García, presidente de la Junta de Acción Comunal de Scalabrini.

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Uno de los robos que tuvo mayor connotación ocurrió recientemente cuando en el colegio estaban haciendo entrega del Programa de Alimentación Escolar (PAE). Hasta allí llegaron varios hombres en motocicletas portando armas de fuego y robaron 10 teléfonos celulares a las madres que estaban haciendo fila para recibir las raciones de sus hijos, según la denuncia.

“Esa situación se ha repetido y los ladrones no están perdonando a nadie, por lo que la comunidad está preocupada y alarmada, porque también se han llevado motocicletas mediante la modalidad de atraco y asaltadas varias tiendas”, dijo Pabón.

Se llevan hasta los contadores del agua

La presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Camilo Daza, Hilda María Torrado, dijo que un hombre joven que recién llegó al barrio ya se ha robado 15 contadores del agua, ocasionado un gran daño a las familias de escasos recursos que viven en ese sector en el occidente de Cúcuta.

Denunció que desconocidos se metieron esta semana a una casa de la calle 43 entre avenidas 8 y 9 del barrio, donde se robaron un amplificador de sonido y otros electrodomésticos, y el caso más reciente el robo en una tienda de la avenida 9 con calle 43, a la que ingresaron por el sistema de ‘ventosa’ y se llevaron teléfonos celulares, dinero en efectivo y productos que estaban en los anaqueles para la venta. 

La líder comunal se quejó por la poca vigilancia policial del sector, explicando que un solo cuadrante tiene a cargo hasta 35 barrios, por eso “los policías no tienen la culpa ya que si están atendiendo un caso en Chapinero y ocurre un atraco en Camilo Daza o La Conquista, no les da tiempo de reaccionar oportunamente por la distancia, ya que son tres turnos y cada turno tiene una sola patrulla”.

La comunidad está pidiendo que se aumente el pie de fuerza y se instalen CAI móviles, por la inseguridad imperante en La Ermita, Camilo Daza, Crispín Durán alto y bajo, José Bernal, Scalabrini, Guadalupe, Villa Paz, La Conquista, Colombia Uno, Brisas de la Ermita Uno y Dos, de la Comuna 7 de Cúcuta.

Gustavo Núñez, presidente del barrio Alfonso López, dijo que en la Comuna 10 los cuadrantes de la Policía no son suficientes para cubrir la mayoría de barrios y en momentos en que están en un lado en otro sector los delincuentes están haciendo sus fechorías.

En los barrios Magdalena, Pueblo Nuevo, Gaitán, Urbanización La Aurora, Santander, San José, Galán, entre otros la gente también está preocupada por la presencia de consumidores de drogas que se convierten en foco de inseguridad, con presencia en lotes baldíos y a lo largo del Canal Bogotá, convertidos en azote de barrio, quienes hurtan todo lo que pueden hasta los contadores de los servicios públicos y los cables de la energía y de internet.

Jairo Albarracín, presidente de la Junta de Acción Comunal de Aguas Calientes, comparte la misma opinión, explicando que en la Comuna 3 que comprende 16 barrios y otros asentamientos subnormales, la fuerza policial es insuficiente para dar seguridad.

Aumento del pie de fuerza

Sergio Martínez Medrano, secretario de Seguridad Ciudadana, dijo respecto a la problemática de inseguridad y hurtos generalizados en los barrios, que “estamos haciendo un diagnóstico de las zonas de mayor criminalidad y lo que hemos podido establecer es la falta de fuerza pública para contener este delito con mayor contundencia. En este sentido, se gestionará en el orden nacional con el alcalde Jairo Yáñez y el coronel de la Policía Metropolitana, José Luis Palomino, que se apruebe más pie de fuerza para destinarlo al control en los barrios más afectados por el delito”.

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