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Amenazan a veedores de obras en cancha de Belén

Miércoles, 21 de Noviembre de 2018
A uno de estos contralores vecinales le dijeron que si seguía “de sapo” lo iban a matar.

La vigilancia sobre la ejecución de las obras en la cancha Maracaná, del barrio Belén, por parte de la Gobernación, desató diversas amenazas sobre los veedores que procuran que el proyecto de 2.837 millones de pesos sea culminado en condiciones óptimas, en especial tras una suspensión que despertó inquietudes.

Así lo dio a conocer Jahn Carlos Castaño, abogado e integrante del equipo de la veeduría cuyos integrantes también fueron amenazados.

Según una denuncia interpuesta ante la Fiscalía, días después de conformada la veeduría, unas personas arribaron a la casa de uno de los veedores y, al no encontrarlo, le dijeron a su esposa que se estuviera quieto, que no metiera la nariz donde no lo han llamado, y que si seguía “de sapo” lo iban a matar.

Para el 1 de noviembre, los veedores se percataron de que la obra estaba suspendida, y se pidió ingresar a la obra, en donde un obrero explicó que no había ingeniero residente ni maestro de obra, pero en seguida otro obrero discutió con un veedor e insultó a un miembro de la junta comunal, por lo que debieron salir.

El 2 de noviembre, Castaño viajaba en su moto, cuando dos sujetos también en moto lo siguieron, lo interceptaron, y le apuntaron con un arma de fuego.

Castaño logró evadirlos, pero le gritaron que no querían volver a verlo por el sector 3, zona en la que se ejecuta la obra y que además, es una de las áreas en las que se divide Belén, como una especie de frontera invisible.

Según consta en el Secop, la obra sí fue suspendida el 23 de octubre y por un plazo de 30 días, es decir, hasta este 23 de noviembre, “de conformidad a las consideraciones y causas debidamente justificadas” contenidas en un informe que, si bien se anuncia como parte del acta de suspensión, no fue publicado.

Por ello, se desconoce el motivo de la suspensión y si, como se señala en el acta, fueron superadas.

De acuerdo con los vecinos, se habrían detectado problemas por el efecto de las lluvias en el terreno, dado que el área de trabajo no tiene desagüe.

Sin embargo, el ingeniero Jesús Umbarila, Alto consejero de proyectos especiales de la Gobernación, el proyecto “estuvo suspendido unos días por el periodo de lluvias que perjudicaría en su momento el desarrollo de las actividades”, y agregó que en este momento se está “trabajando y avanzando”.

Pese a ello, el acta de reinicio aún no está en el Secop.

De otro lado, está pendiente una respuesta de la Gobernación a un derecho de petición remitido por la veeduría el 6 de noviembre, en el que se solicitaron copias de la licitación, estudio de suelo, permisos de Corponor y la curaduría, y pólizas.

La razón: el hallazgo de posibles irregularidades en materia del manejo de escombros que “fueron depositados en una cancha cercana”, así como quejas por la falta de continuidad del proyecto, la necesidad de conocer la compensación ambiental por tala de árboles, entre otros temas.

También, solicitaron un encuentro con contratista, interventores, supervisores, pues es fundamental para la veeduría que la obra se cumpla, en aras de que se mejoren los espacios de recreación para la comunidad de Belén.

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