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Aumentar cupo de combustible es vital para el desarrollo del departamento

Sábado, 28 de Diciembre de 2019
Cúcuta vivó otra crisis humanitaria.

En Norte de Santander se desvirtúa la fórmula que aplica el Ministerio de Minas y Energía para asignar los cupos eximidos de distribución a las estaciones de servicio de combustibles.

El 70 por ciento de la población de Norte de Santander está asentada en Cúcuta y el área metropolitana, aproximadamente. En consecuencia, cuando se aplica la fórmula de asignación de cupos, la variable consumo per cápita carga de cupos a las estaciones en esta zona del departamento y deja demasiado livianas de cupo a las que están en la región del Catatumbo y en las provincias de Ocaña y de Pamplona.

Norte de Santander tiene 145 estaciones, de las cuales tres están en Tibú, dos en Hacarí, dos en El Tarra, dos en San Calixto y una en Teorama.  Dichas estaciones tienen cupos muy bajos y el promedio es de 20.000 galones por mes, lo que no alcanza para cubrir la demanda del Catatumbo.

En esta región se ha iniciado un proceso de sustitución de cultivos y, aunque lenta, ha venido creciendo la palma africana. Hay casi 40.000 hectáreas sembradas que consumen diésel para mover sus maquinarias, tanto industrial como agrícola. 

Cuando el cupo preferencial se agota, se ofrece gasolina a precio nacional. FOTO: Archivo

Históricamente, esta necesidad de diésel y de gasolina se suplió con combustibles de contrabando que ingresaron por la inmensa frontera con Venezuela. Equivocadamente se mira a la región del Catatumbo por los cultivos de coca, pero la realidad es que hay que verla por sus cultivos e industria de palma africana que, a corto y mediano plazo, será el motor que impulse el desarrollo de esta región colombiana.

En las provincias de Ocaña y de Pamplona se presenta una situación similar a la del Catatumbo. Hay estaciones de servicios modernas, pero el cupo asignado es insuficiente. Estas provincias son dos corredores para el transporte de carga en la ruta a Ocaña, que es la salida a la Costa Atlántica.

Mientras que la ruta a Pamplona es la salida al interior del país, con una demanda altísima de diésel por parte del transporte de carga. Además, datos verificables en Pamplona y en Ocaña, dan cuenta de que el parque automotor se ha triplicado con la lógica demanda de gasolina.

El cupo para Norte de Santander es de 10.500.000 galones por mes y, en el último año, todos los meses se ha evidenciado un déficit del 15 por ciento de esta cifra. Lo anterior quiere decir que la necesidad real de cupo de combustibles para Norte de Santander está por el orden de 12.500.000 galones por mes.

El Ministerio de Minas y Energía está en mora de sincerar la demanda y la asignación de cupos de combustibles, excepcionando como generadores de desarrollo a la región del Catatumbo y a las provincias de Ocaña y de Pamplona.

Hasta ahora se hizo lo más difícil, que fue cambiar la cultura del contrabando. Hoy, en Norte de Santander no hay bombas sino estaciones de servicio que generan confianza en el consumidor por la calidad de los combustibles, la disponibilidad y el precio.  

Por ello es necesario, con el apoyo de la clase dirigente del departamento, que el Gobierno Nacional no le siga dando tratamiento injusto a Norte de Santander en el tema de los combustibles que son asignados. 

Lo que hay actualmente no es lo que verdaderamente se necesita, como queda demostrado todos los meses en la región del Catatumbo y en las provincias de Ocaña y de Pamplona. Antes de que esta situación derive en problemas de orden público, se requieren soluciones efectivas y oportunas.

Norte de Santander le cumplió al país y dejó de ser un departamento pimpinero, como se le llamaba a la región en la capital colombiana. Hoy es necesario que el gobierno central deje de ver al departamento como una contingencia cuando no entraban combustibles de contrabando por algún problema en Venezuela y vea que es una realidad la demanda de combustibles legales.

Además, se ha hecho un esfuerzo enorme por parte de los mayoristas y minoristas de combustibles para modernizar toda la red de distribución, como se puede evidenciar cuando se circula por los corredores viales del departamento. 

Así, en síntesis, el Gobierno Nacional, encabezado por el presidente Iván Duque, no ha marchado al ritmo de la necesidad de combustibles como generadores de desarrollo en la región del Catatumbo y en las provincias de Ocaña y de Pamplona, entendiendo que el suministro real con base en la demanda es cierta y no se está dando.

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