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Autoridad da vía para limpiar los andenes

Miércoles, 26 de Septiembre de 2018
Sin embargo, las soluciones no serán de corto plazo.

Reubicación y autoridad son las claves que, según concejales de Cúcuta, podrían solucionar el problema de invasión del espacio público.

Según integrantes de la corporación, aunque las estrategias pueden llegar por decenas, lo que sí es claro es que las soluciones no serán de corto plazo, pues se requieren decisiones que trasciendan las administraciones.

Para George Alexánder Salazar, sería fundamental tener un centro comercial destinado solo a vendedores informales, entregando un local gratis, para que en los dos años siguientes paguen arriendo a bajo costo.

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Afirma que el proyecto podría ubicarse donde quedaba el almacén Tía, o en el parque Lineal, donde puede desarrollarse un proyecto de cinco plantas con textiles y calzado, en el primer piso; cárnicos y embutidos, en el segundo; frutas y verduras, en el cuarto, y terminar con cafeterías y restaurantes.

Para el concejal Bachir Mirep, el problema requiere una política pública, con presupuestos definidos para atender a esa población, dado que incluye desplazados, víctimas, y migrantes.

Propone que en el corto plazo, sean censados y carnetizados, con una base de datos seria, que permita filtrar y limitar la aparición de nuevos vendedores, a la vez que se genere “confianza legítima hacia ellos, por parte del municipio”.

Mientras, se debe enseñar a los compradores que sus adquisiciones favorecen la proliferación de esta actividad, y deben fijarse unos “mínimos de entendimiento y tolerancia”, con cero venta de perecederos, e higiene absoluta en los puestos.

“Infortunadamente, el tema se ha quedado en mano dura de vez en cuando”, dijo. “No se trata de echarles policías, sino aportar con toda la institucionalidad”.

El presidente del concejo, Jaime Marthey señaló que se debe tener claro cuáles son los vendedores ambulantes de la región, para evitar que los extranjeros que llegan a aprovecharse de la permisividad de las administraciones municipales sigan ocupando el espacio.

Afirmó que sus ventas deben centrarse a productos y manufacturas de la región, y que se deben establecer espacios con horarios definidos en el centro de Cúcuta.

“Si tenemos un centro comercial a cielo abierto, al que varias administraciones le han invertido recursos, y si tenemos esa vocación comercial, sigamos en esa línea, invirtiendo sobre lo construido”, dijo. “Hay andenes amplios y vías que incluso se pueden volver peatonales, para hacer espacios de estilo burbuja, pequeñas y organizadas, donde la gente pueda exhibir sus productos, e incluso incluir actividades artísticas, para volver el centro de Cúcuta un verdadero centro comercial a cielo abierto”.

Aclaró que los vendedores deberían pagar arrendamiento, para tener garantías de que no se les va a quitar su actividad, y que a su vez serán veedores de la seguridad en sus sectores.

Para Carlos Camero, la solución no depende de otra cosa que de autoridad, y recordó que otras administraciones han adelantado acciones tendientes a recuperar espacio público, pero “todas fracasan por falta de voluntad, cultura y autoridad”.

Sin embargo, consideró que se debe diseñar un plan de reubicación en zonas estratégicas “por ramo comercial, y crear rutas de transporte gratis para motivar al consumidor y garantizar seguridad, a la vez que se ejerza autoridad sobre aquellos vendedores que no se acojan a estas políticas”.

El concejal Óscar Angarita dijo que Cúcuta, como ciudad fronteriza y comercial, resulta atractiva para la informalidad, con la crísis económica de uno y otro país, y sugirió establecer puntos bien definidos donde los vendedores se puedan ubicar, cumpliendo normas, y garantizando a peatón y conductores su movilidad.

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