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Centros comerciales, el termómetro de la economía

Sábado, 30 de Septiembre de 2017
En lo que va del año, estos complejos de negocios la están pasando mal.

Los centros comerciales pueden ser el gran termómetro de la economía nacional y sus resultados así lo evidencian. En lo que va del año, estos complejos de negocios la están pasando mal, al igual que la mayoría de los sectores productivos y comerciales del país.

La reforma tributaria con el aumento del IVA del 16 % al 19 %, las altas tasas de interés, el recorte del Estado al Presupuesto Nacional, la menor confianza de los consumidores, la inflación y hasta la caída de los precios del petróleo, generan un enorme problema en el nivel de compra de los colombianos, advierte Mauricio Escobar, economista y profesor de la Universidad del Rosario.

Las cifras son claras. De acuerdo con los estudios de la firma Raddar, las ventas de estos lugares que albergan a marcas locales, nacionales y extranjeras, en lo corrido de 2017 suman $19 billones, una contracción del 9,5 % con relación con 2016.

En Cúcuta, los dos principales centros comerciales no se escapan a esta realidad. En el  Ventura Plaza, por ejemplo, según datos recopilados por su administración, el gasto de los compradores se ha reducido un 30 %, aproximadamente, aunque el número de visitantes va en aumento.

Del millón de personas que visitaban mensualmente este complejo en 2016, la cifra este año subió a 1,2 millones, un 10 % más. Este incremento, explica Diego Yáñez, gerente del centro comercial Ventura Plaza, se da por la afluencia de venezolanos, la mayoría de ellos con poder adquisitivo para ir al supermercado y otros para hacer compras de ropa y disfrutar en la plazoleta de comidas.

Por su parte, Carmen Elisa Ortiz, gerente de Unicentro, que en un medio radial dio a conocer los problemas que enfrentan 12 marcas que tienen ventas inferiores al 50 %, dijo a La Opinión que si bien no se atreve a asegurar cual almacén saldrá el próximo año, es difícil que consigan mantenerse y mucho menos traer nuevas inversiones si Cúcuta no reacciona.

 Una muestra de esta reducción la da *Carlos, un peluquero de uno de los centros de belleza ubicado en el Ventura Plaza. Próximo a cumplir cinco años trabajando en este lugar, considera que 2017 ha sido su temporada más dura, pues sus ingresos bajaron hasta un 20 % en algunos meses y eso se ha notado especialmente en las fechas especiales, “porque ahí uno es cuando más espera. Si uno tiene diez clientes fijos y se van tres, eso hace hueco en el bolsillo”, advierte.

El problema es que los negocios de toda la ciudad, incluyendo los que están dentro de los centros comerciales, son los que reciben de forma directa los coletazos de la desaceleración económica nacional y  los problemas monetarios de los hogares.

“Los familias, que en su mayoría son los principales compradores y visitantes de los centros comerciales, también han tenido un año muy complejo y extraño. De los 8 meses que van de 2017, en 5 de estos los gastos de los hogares fueron negativos, dejando ver que están comprando menos productos que el año pasado”, precisa Juan pablo Sánchez, director de investigaciones de Raddar.

Para el gerente del Ventura Plaza, la situación está obligando a las marcas a ser más creativas en sus estrategias de ventas, porque hoy los compradores son más exigentes, se toman más tiempo en elegir cuándo, dónde y cómo comprar, teniendo también las ofertas virtuales como una opción.

Por eso, no se trata solo de ofrecer precios más bajos, el consumidor también tiene una balanza en donde ubica el ahorro con el valor agregado que le ofrece la marca, indica Escobar.

“Estamos ante un momento coyuntural que demanda el redoblar esfuerzos, ser más eficientes en el gasto y muy creativos para atraer a los clientes, sacando a flote todo el ingenio y capacidad para mantener el más alto nivel de servicio en un escenario cambiante”, comenta Carlos Hernán Betancourt, presidente ejecutivo de la Asociación de Centros Comerciales de Colombia (Acecolombia).

La tarea, explica el vocero de Acecolombia, es mejorar la experiencia de los visitantes, otorgarles razones para elegir al centro comercial como su lugar predilecto no solo para hacer las compras sino para socializar. 

Sobre este asunto, Yáñez precisa que los visitantes, también conocidos como ‘familia miranda’, “son muy importantes porque estos lugares no son solo para vender. La gente viene a disfrutar, pasear, encontrarse con otros y a comer”.

Y en esto el directivo tiene razón. Las cifras de Raddar indican que de los nueve grupos que se pelean el consumo, el único que ha tenido un comportamiento positivo es el de comidas, que ya suma el 7 % del total de las ventas de estos complejos de establecimientos que ofrecen bienes y servicios. 

“El crecimiento del 1,6 % de comidas fuera del hogar es importante para los centros comerciales porque esta categoría con el pasar del tiempo ha demostrado ser una gran generadora de tráfico que nos solo beneficia al comercio gastronómico sino a otros sectores”, es el comentario de Sánchez sobre este comportamiento.

La esperanza de comerciantes, empresarios y Gobierno Nacional es que en los último tres meses del año todo mejore, pero según Escobar el repunte no será tan fuerte.  En cuanto la situación regional, todos se unen a la petición de Fenalco de pedir la eliminación del IVA, pero la apuesta debe ir más allá y todos fuerzas políticas, económicas y sociales, deben  unificarse para pedir un tratamiento especial de frontera, en eso están de acuerdo Ortíz y Yáñez. 

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