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Crecimiento de Cúcuta, un punto álgido del POT

Lunes, 22 de Octubre de 2018
Expertos aseguran que del Plan de Ordenamiento Territorial de 2001 solo se cumplió el 20 %  de lo planteado. 

Crecer verticalmente, mantener los límites de expansión urbana, y desarrollar los existentes. Esta es la propuesta que formuló el exsecretario de Planeación, Cristian Buitrago, para el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que ya tiene una propuesta de formulación final y que se encuentra en fase de revisión pública.

Mantener su postura sobre este aspecto tan importante fue la piedra en el zapato para la Unión Temporal Planeando Cúcuta, empresa encargada del diseño y elaboración del documento.

En dos oportunidades, tal como aparece en el sitio mdigital de contratación del Estado (Secop), Buitrago echó para atrás la propuesta de la formulación, porque no cumplía con las exigencias planteadas por el Municipio, y por las sugerencias gremiales.

Según la formulación, el actual POT, elaborado en 2001 y con modificación hecha en 2011, Cúcuta tiene un suelo de expansión de 1.694.24 hectáreas. Esta superficie aún no ha sido intervenida, y allí radica la crítica de Buitrago, ¿por qué crecer más si todavía estas áreas no se han intervenido? 

La unión temporal propuso un suelo de expansión de 1.859,55 hectáreas durante la formulación del documento. La propuesta incluso fue rechazada por alcalde, César Rojas Ayala. 

El exsecretario de Planeación insistió en que se debía desarrollar lo que ya se tenía, pues resulta más costoso para el Municipio pensar en desarrollar nuevas zonas. 

Sobre esta propuesta de mantener los límites de crecimiento de la ciudad, el profesor de la Universidad Francisco de Paula Santander (Ufps), Carlos Florez, explicó que el actual Pot busca limitar el crecimiento horizontal de la ciudad. “Eso tiene una implicación directa, que presiona a las constructoras para que sus proyectos de viviendas tengan que hacerse en edificios de altura”, explicó Flórez

Aseguró que al ser Cúcuta una ciudad asociada a su amenaza sísmica, no hay problema crecer verticalmente, siempre y cuando las constructoras cumplan con el Código Colombiano de Construcciones Sísmico Resistentes, en el que se cubren los aspectos de análisis y diseños para zonas de alto riesgo.

El concejal Oliverio Castellanos indicó que respecto de estas zonas de expansión lo importante es saber qué tipo de usos se les van a dar, tema que será debatido en el Concejo cuando llegue POT para su revisión. 

“Si a estas áreas de expansión se les va a dar uso para la construcción de viviendas de interés social o de otro tipo de viviendas, es preferible que estas sean edificadas sobre las zonas donde ya tenemos servicios”, dijo Castellanos.

El presidente del concejo, Jaime Marthey, precisó que en este momento es crucial la participación, tanto de expertos en el tema, como de los ciudadanos.

“Es importante que analicemos aspectos como las zonas de expansión, y usos de suelos, porque son tal vez los temas más álgidos”, dijo. 

Marthey criticó el crecimiento desordenado que ha tenido Cúcuta, desde su último POT, de 2001.

“No podemos seguir permitiendo que la ciudad se desarrolle cada cuatro años. Aquí hay que tener una ruta establecida a largo plazo, donde cada una de las administraciones tenga la autonomía para hacer su plan de desarrollo, pero con base al POT existe”, sostuvo. 

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Áreas de actividad

La mezcla en los usos de suelos también ha sido un punto álgido dentro del documento. Estas áreas de actividad son las diferentes zonas dentro del suelo urbano para las cuales se establece el régimen de usos en función de la estructura urbana definida por el modelo de ocupación del territorio, la vocación y la potencialidad de cada una de ellas.

En el documento, se establecieron siete áreas de actividad, pero la mezcla de usos ha sido muy criticada. El impacto que pueda generar las actividades comerciales con usos industriales en el centro de Cúcuta debería ser analizado caso por caso, una vez se apruebe el nuevo POT.

Si estos impactos generados por la industria de las chatarrerías son de carácter ambiental, el Municipio tendrá la responsabilidad de estudiar cada uno de estos comercios y definir si deben o no reubicarse. 

Lo ideal es que estos estén en los espacios dedicados en la ciudad para este tipo de actividad comercial.

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