Cúcuta: en qué puede ser única en el mundo

Martes, 28 de Enero de 2020
Pedro Ortiz plantea un punto de partida para pensar a la ciudad como una metrópoli.

El interrogante acerca de ¿en qué puede Cúcuta ser única en el mundo?, planteado por el arquitecto español y consultor internacional en planificación urbana, Pedro Ortiz, es el punto de partida para pensar a Cúcuta como una metrópoli.

La anhelada transformación en la frontera, que no puede depender de los gobiernos de turno y requiere de continuidad en el tiempo, se empezó a proyectar con el ciclo de conferencias: Visión integral, prospectiva de desarrollo urbano Cúcuta 2050, promovido por la Alcaldía, en cabeza de Jairo Yáñez.

En el primer encuentro que se cumplió en el Teatro Municipal participaron con charlas Gerson Duplat, experto en arquitectura sostenible con énfasis en bioclimática y Jorge Pérez Jaramillo, quien abordó la transformación que ha tenido Medellín.

Junto con ellos estuvo Ortiz, quien fue el plato fuerte de la jornada y puso a reflexionar a los cucuteños sobre el futuro de la ciudad, que debe proyectarse y requiere de planificación, cambio social e inteligencia colectiva.

Dicha inteligencia debe construirse como base para ser una metrópoli, entendida como el conjunto de unidades urbanas que comparten diariamente una cantidad significativa de comunidad.

Así, para explicar los alcances de la inteligencia colectiva, Ortiz puso como ejemplo una reunión en la que participan dos alcaldes dando a conocer su punto de vista sobre determinado tema, si a uno de ellos le parece interesante la visión del otro, lo indicado es hacer equipo para ejecutar obras en conjunto, dándose una cooperación eficaz.

Así, en concepto del consultor que ha ejecutado estudios de planificación urbana en más de 26 países, la inteligencia colectiva es clave para dejar de pensar en intereses particulares y proyectar una relación donde todos ganan a partir del trabajo en equipo.

A partir de esta premisa Ortiz señaló que en una metrópoli lo que más vale no es la infraestructura sino el capital social. “Los computadores tienen hardware y software, si el primero se daña se reemplaza, pero el segundo no porque es allí donde están los datos que facilitan soluciones”.

A partir de ello Ortiz explicó que en un sistema metropolitano se requiere de autopistas, calidad del ambiente, vivienda digna y actividades productivas; pero todo ello está pensado para los ciudadanos, que son el software y deben estar preparados para coexistir en la metrópolis.

“Los recursos humanos, sociales y la inteligencia colectiva son vitales para construir las infraestructuras que ellos mismos necesitan”.

Dentro de este entramado es clave la gestión de los funcionarios públicos, quienes no pueden padecer de miopía y deben gestar alianzas con los municipios vecinos para ser eficaces. “Ellos no son sus competidores, lo es el mundo globalizado”.

Unido a lo anterior debe pensarse y proyectarse a la biodiversidad urbana como el eje integrador, pues lo ambiental no es un tema de moda, sino una columna que le permite al desarrollo darse en términos de sostenibilidad.

Frente a la inquietud de la inyección de dinero para gestar esa transformación, Ortiz dijo que si tiene que captarse los empresarios deben entender que es para su beneficio, porque si la ciudad no prospera sus negocios tampoco. Al tiempo señaló que si los recursos se captan con aportes de la ciudadanía, se requiere de una política de equilibrio pensada entre lo social y lo económico. 

Pero, para todo ello hay que definirse el rumbo y por eso ¿en qué puede ser Cúcuta única en el mundo?

Capital social

La dinámica de Cúcuta como ciudad fronteriza donde el impacto de la inmigración y de la población flotante son evidentes, fue abordada por el arquitecto Ortiz, a quien se le preguntó cómo potenciar el capital social teniendo en cuenta dicha realidad.

A ello señaló que debe conocerse el perfil social de la población venezolana, saber de dónde son y cuáles son sus capacidades, para construir un camino sobre bases sólidas.

De acuerdo con Ortiz si se tiene un análisis y se conoce al detalle las necesidades del país vecino, Cúcuta como segunda capital de Venezuela se está preparando para el momento en que se abra la frontera.

“Al margen de cuándo va a caer el régimen, hay que saber si se quiere ser placenta o cordón umbilical de Venezuela. Si no se es placenta alguien lo hará, los productos que allí necesitan deben transformarse acá”.

En concepto de Ortiz, el tema es de preparación, cuando llegue el momento de reconstruir a Venezuela lo primero que van a necesitar es comida, ropa y medicina.

Así, es fundamental levantar un censo, que puede abanderar una oenegé que garantice información real.

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