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Cúcuta fue centro de innovación para todo el mundo

Domingo, 16 de Octubre de 2016
A la ciudad llegaron más de 400 jóvenes con iniciativas de negocios.

Este fin de semana, Cúcuta recibió más de 400 jóvenes investigadores del país que presentaron iniciativas de negocio, soluciones para facilitar la vida de los ciudadanos e investigaciones sociales.

Ante estrictos jurados evaluadores preparados para seleccionar las mejores ideas que serán llevadas al ámbito internacional, los jóvenes exhibieron sus proyectos.

Entre las ideas más llamativas, se destacaron las de índole tecnológico.

Uno de ellos, Vision on bike, es un proyecto de estudiantes del Gimnasio Superior de Bucaramanga, que resolvería la imposibilidad para que los invidentes usen bicicletas.

Duván Ávila y Daniel Guerrero, de grado undécimo, crearon el dispositivo luego de que la mamá de uno de ellos se accidentó y perdió la visión.

Explicaron que su objetivo fue “devolver parte de la independencia a estas personas y, de alguna manera, hacer su vida más amena, con la oportunidad de montar una bicicleta, de forma segura”.

Las adaptaciones sobre el modelo convencional de una bicicleta incluyen una llanta delantera extra, así como sensores de proximidad y de luz, para ciclopaseos nocturnos.

El sensor de proximidad, detecta obstáculos a menos de un metro de distancia y emite una alarma.

Otra parte del sensor apunta al andén para mantener una línea guía; si se acerca mucho, vibra el manubrio izquierdo para alejarse, pero si se aleja demasiado, vibra el derecho, para acercarse.

Una joven de 16 años, que perdió la visión hace cinco por un tumor que le afectó el nervio óptico, se encargó de validar el proyecto.

“Durante las pruebas, iba muy rápido”, relató Daniel. “Llevaba cinco años sin montarse en una bicicleta y estaba feliz de poder hacerlo sin miedo”.

Alimentos exóticos

Jaime Osorio Martínez, de la universidad Sergio Arboleda, en Santa Marta, presentó un yogur de iguaraya, fruta de los cactus, usada por los wayúu.

Esta fruta contiene 80 por ciento de agua, vitaminas A, B, C, y es rica en antioxidantes.

Al percatarse de estas propiedades, Jaime buscó comercializarla, con un yogur natural: Yoguraya, al que la fruta le aporta color, olor y sabor, y evita el uso de colorantes y sabores artificiales.

El producto es respaldado por la empresa Ekan, que maneja el Yoguaraya y Chichero, este último, una bebida láctea  fortificada disponible en La Guajira, en cuya producción se emplean mujeres cabeza de hogar y universitarias.

Por su parte, Marta Díaz, del Sena sede Cartagena, aromatizó uno de los recintos con embutidos de mariscos.  

“Muchos restaurantes presentan platos sofisticados que encarecen los mariscos y no permiten que todos los consuman”, dijo. “Por eso me puse en la tarea de hacerlo fácil”.

Aunque empezó salando las pruebas, hoy tiene un embutido empacado al vacío, con un pulpo, camarón y caracol, que se conserva hasta por un mes.

El proyecto de esta aprendiz se proyecta hacia un mercado más amplio, con la elaboración de hamburguesas de mariscos.

También, se prevé tener una línea económica de salchichas, para contribuir en la nutrición de la comunidad y la generación de empleo.

Marcela Ramírez | Practicante de periodismo