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Cúcuta sigue perdiendo espacio público

Viernes, 9 de Junio de 2017
Ya son 57 las hectáreas invadidas entre vendedores ambulantes y construcciones.

Una vez más, las autoridades municipales reiteraron que el espacio público debe estar libre de obstáculos.

Pero, en la práctica, todo es diferente: los vendedores ambulantes se han ido adueñando de andenes, parques y calles, en una invasión incontrolable. 

Tanto, que en la ciudad ya se han perdido 57 hectáreas del espacio de todos. En algunas incluso hay construcciones.

La plazoleta Fundadores, junto a Ventura Plaza, fue el último lugar despejado por la secretaría de Gobierno, luego de que los vendedores de comida rápida lo usurparan.

Cada día, luego de las 5 de la tarde, el parque se convertía en plazoleta de comidas al aire libre, sin control alguno.

La Alcaldía dijo que el desalojo es apoyado por mayores controles de la Policía, para evitar que la situación se repita.

El despeje es como un juego interminable: mientras las autoridades limpian de vendedores los andenes, las calles se llenan de ellos, y al contrario.

“Que nadie se crea que tiene espacio público escriturado en Cúcuta, porque este le pertenece, según la ley, a todos los ciudadanos”, asegura Oscar Gerardino, secretario de Gobierno, pero sus palabras parecen quedar solo en el discurso.

Pese al cálculo de las 57 hectáreas, la Alcaldía no tiene clara la realidad ni de lo invadido ni de lo recuperado.

Las autoridades son conscientes de que la percepción de los ciudadanos es que se ha hecho poco por recuperar el espacio público. Sin embargo, Gerardino dijo que no han parado ni un solo día en devolver lo que les pertenece a todos.

“Ya recuperamos los alrededores del centro comercial Las Mercedes”, dijo el funcionario. “Hoy, eso está despejado y hay buena movilidad peatonal y vehicular”.

Además, con quienes fueron desalojados, la Alcaldía realiza un trabajo de reconversión laboral. Están contribuyendo con la ciudad y la Alcaldía no los va a dejar solos, les está dando acompañamiento.

El funcionario también dijo que el trabajo es arduo, pues ha habido mesas de diálogos para ofrecerles alternativas laborales para que dejen las  calles, pero las han rechazado.

“Desde el año pasado se les hizo una oferta laboral y de reubicación y no aceptaron”, aseguró Gerardino.

Sobre la invasión en los renovados andenes del Centro Comercial a Cielo Abierto, recién refaccionados, dijo que se despejarán, porque la Alcaldía hizo una inversión para embellecer la ciudad, y las ventas callejeras no dan el mejor aspecto de ciudad.

Junto con la Policía, el municipio ya trabaja en un plan de recuperación.

Según Gerardino, el próximo paso es multar, algo que llegará con la entrada en vigencia del Código de Policía.

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