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Cucuteño integra equipo que crea vacuna contra la COVID-19

Sábado, 12 de Diciembre de 2020
Wilmer Sanjuán Pacheco participa en la producción a escala industrial de la inmunización de AstraZeneca/Oxford.

Muchos epidemiólogos han clasificado la etapa de la producción de la vacuna contra la COVID-19 como el principio del fin del virus, el cual produjo una pandemia que causó que el mundo se paralizara en gran medida y que el 2020 haya sido un año de ‘reinvención’. 

Una de las vacunas que logran destacar es la desarrollada por la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca, la cual es calificada como segura y eficaz. Esa es la conclusión de los primeros resultados de eficacia completos y revisados por pares que han sido publicados en la revista médica The Lancet.

Los datos indican, según la publicación, que la inmunización tiene una eficacia del 62 y 90 por ciento de acuerdo a las dosis.

Esta noticia que le ha devuelto la esperanza a gran parte de la población mundial, tiene un motivo de orgullo para los colombianos, en especial a los nortesantandereanos, pues uno de los biólogos que participa en la producción a escala industrial en una empresa farmacéutica en Bélgica, es cucuteño.

Se trata del colombo-venezolano Wilmer Alexis Sanjuan Pacheco, quien, aunque no la tuvo fácil, logró superar obstáculos para cumplir su más preciado sueño, ayudar al prójimo con sus dones y talentos, dispuestos en esta ocasión, a la ciencia.

Wilmer hace parte del equipo que está produciendo el principio activo (proteína que activa el sistema inmune) de esta vacuna. El biólogo comenta que debido a que AstraZeneca no tenía la capacidad suficiente hizo una alianza con una farmacéutica francesa.

Esta empresa llamada Novasep tiene su departamento de producción en Bélgica, lugar donde precisamente Wilmer estaba trabajando y ya había desarrollado proyectos similares a los requeridos para la creación del principio activo.

Dada su experiencia, una empresa reclutadora le hizo la invitación a postularse para formar parte del selecto grupo de producción del principio activo de un gran proyecto. 

Sin embargo, en su momento, no hubo mucha información sobre el mismo y sin muchas expectativas, Wilmer decidió enviar su currículo. Para su fortuna, a los tres días lo llamaron y le ofrecieron una entrevista personal en donde le explicaron la finalidad del proyecto. 

La oferta fue irresistible para el cucuteño, quien se dispuso a someterse a todas las pruebas y requerimientos solicitados para hacer parte del equipo de trabajo. Dada la complejidad del reto al que se enfrentaba, Wilmer estuvo por un mes en un riguroso entrenamiento para no cometer errores en la creación de la vacuna.

“Hay algo que se llama las buenas prácticas de manufactura (GMP por sus siglas en inglés), que son reglamentos internacionales que sirven para asegurar la calidad de estos productos. Estuvimos un mes en formación y después de eso iniciamos el proceso de producción de 125 mililitros, luego de 150 y fuimos escalando hasta llegar a un biorreactor de 1.000 litros de proteína, que es el principio activo para la vacuna”, comentó. 

Son alrededor de seis meses los que lleva Wilmer trabajando en este proceso de producción. Una vez culminada esta etapa, lo producido será enviado a la farmacéutica AstraZeneca que será la encargada de ensamblar la vacuna finalmente. 

Los sueños se hacen realidad 

Los más recientes logros de este biólogo, se remontan a años de estudios y dedicación, ya que su trayectoria académica ha estado marcada por diferentes desafíos, en especial económicos. Sin embargo, su persistencia le ha hecho convertirse en el científico que será de inspiración para muchos.

La curiosidad y el poder ayudar al prójimo, han sido su gran motivación. 

Este joven inició sus estudios en ingeniería biotecnológica en la Universidad Francisco de Paula Santander, pero allí solo pudo cursar cinco semestres.

“Mi mamá es nortesantandereana, es docente y mi papá, comerciante venezolano. Él me ayudaba a pagar mis estudios, pero dada la devaluación del bolívar yo no pude continuar en la UFPS, así que con mi familia decidimos que terminaría en Venezuela”, relató. 

Una vez radicado en el vecino país, inició sus estudios en biología en la Universidad de Los Andes en Mérida, allí logró homologar algunas materias y prosiguió con su formación. 

Finalizando su pregrado, buscó con su universidad una oportunidad de intercambio que le permitiera desarrollar su tesis en la universidad de Lieja en Bélgica, y fue así como logró hacer el viaje que le cambiaría la vida. 

Para su manutención, Wilmer aplicó a una beca que le permitiera viajar y sostenerse. Gracias a su historial académico destacado, logró acceder a la beca Erasmus Mundus.

De regreso

Finalizada su tesis, el biólogo regresó a Colombia en donde inició otro pregrado en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) donde se graduó como administrador en salud. 

Pero, gracias a su excelente desempeño en la creación de su trabajo de grado, Wilmer hizo buenas relaciones con sus docentes, lo que le permitiría regresar a Bélgica a especializarse, hacer una maestría y por supuesto trabajar. 

Todo este recorrido profesional que le llevó a laborar en diferentes proyectos científicos, le hizo acreedor de ser parte del selecto grupo que participa en la producción de la vacuna que le pondrá fin a la temida pandemia, que en el mundo ha dejado miles de muertos. y en Norte de Santander amenaza con una nueva cuarentena. 

Wilmer hace un llamado a los niños, adolescentes y jóvenes, que tienen el sueño de ser científicos, a que con esfuerzo, dedicación y disciplina, esto y muchas cosas más se pueden lograr. En especial, cuando se trabaja con pasión en beneficio de los demás. 

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