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El arte, camino de los rebeldes en el barrio Belén

Viernes, 2 de Noviembre de 2018
Proyecto educativo emplea las artes para la enseñanza.

La música, la ejecución de instrumentos, la pintura, el canto, la declamación, el muralismo... Todas estas expresiones artísticas se han puesto a la mano de los estudiantes de la institución educativa Minuto de Dios Policarpa Salavarrieta, en el barrio Belén, para formarlos y alejarlos de la realidad del sector donde crecieron, en el cual las drogas y el ocio se comen a los jóvenes. 

El proyecto educativo les muestra el arte como herramienta para transformar sus vidas. Así lo describen los propios estudiantes, que presentaron a la comunidad y al colegio el resultado de los meses de formación.

En las mañanas, asisten a clases ordinarias, pero en las tardes siguen en la institución en las clases de artística, quitándole espacio al ocio. 

Bairon Contreras, estudiante del décimo grado, encontró sus habilidades musicales en este espacio que le brindó el plantel. Tocar la guitarra ahora le apasiona y sus capacidades fueron reforzadas por el profesor Danny Cáceres, quien lidera el proyecto.

Ahora quiere aprender un poco más de las notas musicales que interpreta en las cuerdas de la guitarra, porque su deseo es formarse profesionalmente en la música.

Los que conocían y los desconocían las artes fueron vinculados. A los de conducta rebeldes también, porque mientras más estudiantes se involucren la suma positiva crece para la institución.

Para Yolmer López, del noveno grado, el canto siempre significó su gusto, pero nunca lo pudo manifestar, y mucho menos aprender técnicas vocales, ni nada que le facilitara o le potenciara esa habilidad innata. 

“He aprendido los diferentes géneros musicales, y quiero seguir mi formación artística, porque esto es lo que quiero hacer después de ser bachiller”, dijo.

Proyecciones

Jefferson Monsalve, coordinador, explicó que el próximo año académico van a dar un paso en el modelo pedagógico dentro del plantel, porque van a incursionar en la innovación de enseñar por medio de las expresiones artísticas.

La meta es potenciar los talentos, mostrar que tienen otras alternativas al salir de la institución educativa, transformar sus vidas y alejarlos de lo que rodea al mismo colegio: violencia, drogas, prostitución, sostiene el coordinador.

Durante el proyecto asegura que los resultados han mostrado indicadores positivos como: mejoramiento de la convivencia escolar, amplitud en los niveles de tolerancia, mayor unidad entre los alumnos, y ha crecido el deseo de ellos de salir adelante.

El profesor de artística indicó que el próximo año quieren involucrar a la comunidad dentro del proyecto, dándole formación y participación a aquellos que cuentan con habilidades.

El triángulo: escuela, familia y comunidad, que promueve Fe y Alegría, lo buscan implementar desde este proyecto en el barrio Belén.

Para Charoll Vargas, de 12 años, las tardes de formación fueron instantes de progreso. “Uno se puede superar con sus talentos, porque sí te gusta lo que haces lo vas hacer con amor. Yo quiero que otros niños nos vean como ejemplo y se animen a querer el arte. Yo adoro cantar”, enfatizó.

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