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El bolívar vale más como adorno que como dinero

Martes, 30 de Octubre de 2018
16 modelos para un sólo billete.

A simple vista se ve que la creatividad no tiene frontera: los bolívares, hasta hace poco codiciados por los colombianos, ahora se pueden contemplar pero como objetos decorativos o de utilidad en obras de arte creadas por los inmigrantes venezolanos.

En el centro de Cúcuta se pueden apreciar a la venta los coloridos y llamativos artículos que al parecer ya se han convertido en una especie de moda. 

Cinco jóvenes, cuyos nombres prefirieron dejar en el anonimato, señalaron que no es fácil desarrollar la habilidad para destacar hasta 16 modelos artísticos, con base en los elementos que tiene un solo billete en sus dos caras.

Ante las crisis, surge la innovación. Como muchos saben, el bolívar se ha devaluado en grandes magnitudes, y el poder adquisitivo en Venezuela se ha pulverizado al punto de que una paca de billetes, lejos de ser útil para comprar al menos un desayuno, permite hacer infinidades de figuras artísticas  que estos jóvenes han logrado comercializar.

Cuentan que este arte ya lo traían de su país de origen donde aprendieron a mezclar colores de material de reciclaje bien sea de revistas o bolsas de golosinas, lo cual ahora fue aplicado con papel moneda. 

Los cisnes son elaborados con papel moneda y son parte de las creaciones de los venezolanos que también trabajan por encargo.

Billetes morados, rojos azules, naranjas, marrones y verdes de las distintas denominaciones son combinados según las tonalidades y convertidos en billeteras, morrales, monederos, portachequeras o mochilas. 

Desde el punto de vista decorativo realizan: lámparas, jarrones, cisnes, barcos, instrumentos musicales y lo mejor es que no se limitan a elaborar cualquier pedido a gusto del cliente, que según el tamaño podría llegar a costar 150 mil pesos.

Sonriente, el vendedor comenta que sus productos al parecer gustan más a los colombianos que a los venezolanos, quizás por el recuerdo no tan grato que le traen desde ese país estos billetes. 

Mientras las obras cuelgan del cuello de uno de los comerciantes, otro se dedica a darle forma a la materia prima. Una hora puede ser suficiente para elaborar un artículo. 

La dinámica de trabajo da cuenta de una especie de sociedad informal, todos movidos a la supervivencia propia del fenómeno migratorio, buscando la manera de salir adelante ante la falta de empleo. 

Más efectivo

A estos comerciantes oriundos de la capital venezolana les beneficia que ahora en Venezuela hay más efectivo que antes y así pueden sacarle más provecho al papel moneda, pero ¿cómo lo consiguen?. Dicen que ahora cada vez más personas provenientes de Venezuela caminan por las calles de Cúcuta y les ofrecen a la venta los billetes por unos cuantos pesos. Es decir, por un millón de bolívares, ellos pagan entre 10 mil y 20 mil pesos.

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