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El terremoto que destruyó Cúcuta hoy hace 140 años develó secretos

Domingo, 17 de Mayo de 2015
Una de las situaciones que salió a relucir con la catástrofe fue que el chocolate que tomaba la reina Victoria del Reino Unido provenía del cacao de la Villa de San José, por esta razón ella donó  1.000 libras esterlinas a la ciudad.  

El terremoto que destruyó a Cúcuta el 18 de mayo de 1875 habría de revelar secretos desconocidos hasta ese momento por los cucuteños.

Uno de ellos, que el chocolate que tomaba la reina Victoria del Reino Unido, última monarca de la casa de Hannover, provenía del cacao que se sembraba en el extenso y próspero valle de la Villa de San José.

De ahí que una vez conocida la funesta tragedia, la reina ordenó en agradecimiento por el rico cacao que se recibía de Cúcuta, una colecta para contribuir en algo al dolor y al luto que embargaban a esta comarca.

La contribución fue 1.000 libras esterlinas, dinero que fue dirigido a la reconstrucción del hospital San Juan de Dios, hoy sede de la biblioteca Julio Pérez Ferrero, como lo atestigua una placa que hay en una de las paredes del centro académico.

Otro suceso que surgió a la par con los estragos del terremoto fue el sentimiento de hermandad que se manifestó del otro lado de la frontera venezolana, venido de los pueblos del estado Táchira, donde también había caído la desgracia por el contundente movimiento telúrico.

Estos lazos de confraternidad serían reconocidos por el entonces presidente del estado de Santander, Aquileo Parra, quien asumió el cargo dos días después de ocurrido el terremoto.

Hoy (aquel fue un martes) se cumplen 140 años del fatídico episodio en el que murieron más mujeres que hombres (253 frente a 208).

Y aunque hoy se sigue sembrando cacao en tierras de Cúcuta y el área metropolitana, la importancia de este cultivo no es la misma de finales del siglo 19 cuando una 80 mil arrobas eran exportadas (en su mayoría al Reino Unido por el puerto de Maracaibo Venezuela), según los relatos consignados en el libro ‘El Terremoto de Cúcuta’ de Luis Febres Cordero.

Tras la mortal sacudida, Cúcuta no tardaría en recuperarse y años más tarde sería bautizada como la Perla del Norte, en virtud de sus riquezas agrícolas y el tesón de sus gentes.

Un hecho que llamó poderosamente la atención de los pobladores de la época fue que en la fatídica fecha (18 de mayo), a los cucuteños los informarían sobre las fiestas julianas.

-El 18 se iba a publicar por las calles el programa de las fiestas en preparación para el 20 de julio y días siguientes, y al efecto en la tarde anterior, el impresor me consultó qué fecha debía ponerse al documento, y yo le indiqué que la del día siguiente, 18. Esto dio motivo para que en ciertos lugares a donde llegó el programa entraran en duda respecto a la enormidad de la desgracia, escribió Francisco Azuero, el alcalde del terremoto, en el anuario de Vanguardia Liberal, el 31 de enero de 1924.

Instantes fatales

El gran terremoto, de magnitud 7,3 grados en la escala de Richter, ocurrió el martes 18 de mayo de 1875, a las 11:15 a.m. ya que esa fue la hora que quedó marcada en el reloj de la iglesia. En los relatos consignados en el libro El Terremoto de Cúcuta, de Luis Febres Cordero, testigos señalaron que duró entre 40 y 50 segundos y que hubo tiempo para varios viajes desde el interior de la casa a la calle, con el fin de rescatar a los niños y enfermos.

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