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Empleo salvó a las mujeres del maltrato doméstico

Viernes, 30 de Septiembre de 2016
Ellas hacen parte del programa de generación de empleo de la alcaldía.

La felicidad que se refleja en los rostros de las 3 mil 800 mujeres que hacen parte del programa de generación de empleo de la alcaldía se hace más intensa cuando regresan a sus hogares.

No importa el cansancio después de trabajar cinco horas seguidas, si el precio por ello es recibir a su regreso a casa un fuerte abrazo de sus esposos, acompañada de una limonada bien fría.

Los tiempos cambiaron, dice Matilde Monsalve, de 29 años, madre de dos hijos, quien logró hacerse a una de las 3 mil 800 plazas laborales que ofreció la alcaldía para mujeres cabeza de hogar en condiciones de extrema pobreza.

Tener un ingreso fijo por primera vez en sus vidas, no solo les cambió la vida a estas mujeres, sino también las relaciones con sus parejas.

Un estudio contratado por la Secretaría de Equidad de Género del municipio con el Instituto de Paz y Posconflicto de la Universidad Javeriana, para conocer cómo impactaba la oportunidad laboral que se les dio a un grupo de mujeres residentes en las comunas 7 y 8, en la Ciudadela de Juan Atalaya, arrojó resultados sorprendentes.

Uno de ellos, el principal, que la violencia doméstica se redujo considerablemente en los hogares.

Carlos Salamanca, líder del estudio, dijo que el resultado es fruto de muchos factores, pero el principal fue que el empleo les permitió empezar a tener independencia de sus compañeros sentimentales.

La secretaria de Equidad de Género del municipio, María Isabel Márquez, destacó que había que ahondar en la estrategia de generación de empleo y ello nos llevó a pensar si lo estábamos haciendo bien o mal, y también si se estaba dando una solución y en qué medida a las mujeres.

“Estos interrogantes nos llevaron a suscribir un convenio con la Universidad Javeriana y con la Fundación Creamos País, y el resultado nos dejó impresionados, porque no solo 3 mil 800 mujeres mejoraron sus condiciones de vida, sino las de sus propias familias, pero mucho más allá, se convirtieron en defensoras de la ciudad, se generó en ellas un sentido de pertenencia que está empezando a ser imitado por los demás cucuteños”, dijo Márquez.

Solanye Mejía, de 36 años, una de las beneficiarias, aseguró que el solo hecho de tener empleo les dio a ella y a sus demás compañeras sentido de independencia frente a sus compañeros sentimentales, “incluso por primera vez tuvimos la oportunidad de tener cuenta bancaria para manejar nuestra plata, fruto de nuestro trabajo”.

‘No a la violencia’ 

Unas doscientas mujeres de Cúcuta fueron capacitadas por la Secretaría de Equidad de Género del municipio y la Corporación Social y Educativa Camina Conmigo en las distintas formas de violencia de las que pueden llegar a ser víctimas y, en la manera como pueden defenderse.

El objetivo de estos diálogos con representantes de las asociaciones femeninas de Cúcuta es que las mujeres puedan aprovechar la información y las herramientas de ley que existen para que las pongan en práctica en caso de ser blanco de violencia por sus compañeros. 

Es importante que ellas no se dejen discriminar; como sociedad debemos luchar por respetarlas y hacerlas respetar”, dijo Javier Alfonso Lázaro, Representante Legal de la Corporación Social y Educativa Camina Conmigo, y explicó que la violencia no solo es golpear, también es psicológica, verbal, de malos tratos, etc.

La Opinión