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En picada, proyectos de reconversión laboral de pimpineros

Miércoles, 15 de Agosto de 2018
Algunos representantes aseguran que muchos han vuelto a vender gasolina de contrabando.

La mayoría de los 400 expimpineros que tomaron la decisión, el año pasado, de dejar la venta de gasolina venezolana de contrabando y convertirse en empresarios legales con el programa de reconversión laboral, están a punto de tirar la toalla y dejar todo abandonado.

Cuatro de las cinco iniciativas están en picada, según señalan los mismos participantes, para quienes las causas obedecen a diversas circunstancias: falta de acompañamiento; poca capacitación en las áreas laborales; imprecisión en la caracterización de los beneficiarios, y formulación inadecuada de proyectos para la cantidad de beneficiarios.

Yuleima García, presidenta de Sintragasolina, detalló que hace dos años ella comenzó el proceso con el proyecto Moto Center, junto con 25 personas más, de las cuales hoy solamente quedan cinco; el resto volvió a la ilegalidad, debido a las fallas que advirtieron en la ejecución del programa.

“Hemos tenido problemas a raíz de que no hay generación de ingresos, y los compañeros no volvieron a los puntos de servicios de reparación de las motocicletas porque el pimpinero vive del día a día”, dijo la lideresa.

“Tuvimos que cerrar uno de los centros, porque las deudas eran insostenibles”. 

“Esas herramientas las llevamos y están almacenadas en otro de los puntos que siguen abiertos, pero de verdad que han sido muchas las dificultades”, admitió. “Nos hemos quedado solos, y no sabemos cómo sacar esto adelante”.

García detalló que la capacitación se hizo, pero fue corta, y en ese proceso muchos de los participantes tuvieron inconvenientes en estar presentes por la falta de recursos para su movilización. 

Esto trajo consecuencias en el resultado y en el éxito del plan, dado que abrieron los talleres de motos casi de manera improvisada en algunos aspectos y los clientes se dieron cuenta del problema.

El resto de los talleres está a punto de cerrar, y las cinco personas que se encuentran al frente de los mismos se sienten con las manos atadas. 

Por ello, acudieron al Concejo de Cúcuta para buscar asesoría sobre las alternativas que tienen para sacar a flote los emprendimientos.

Al respecto, el presidente de la corporación, Jaime Marthey, precisó que el Gobierno Nacional, a través de Innpulsa y el Ministerio de Comercio, invirtió casi 3.000 millones de pesos en estos planes que no cumplieron su objetivo: dar estabilidad y sostenibilidad económica a los pimpineros, con iniciativas formales.

Marthey precisó que no hubo en la región alguien que conociera la realidad social y económica de estas personas y los caracterizara según sus aptitudes. 

“Fueron metiéndolos como quisieron en los proyectos que surgieron como quisieron”, dijo. “A unos, los pusieron a hacer zapatos, a otros a arreglar motos cuando nunca en su vida había tomado una máquina o una bujía”. 

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Los otros proyectos

Sobre los otros proyectos, la presidenta de Sintragasolina explicó que se constituyó una idea para recolectar aceites residuales, con beneficio para 100 personas, pero en este caso los inconvenientes se presentaron porque las empresas que producen el insumo no les dan el aceite sino que lo venden a terceros. 

“De esas 100 personas solo están trabajando ocho, pero devengando un sueldo muy bajo, porque la cantidad de aceite que recogen es  mínima”, aseguró García. “De las 8.000 pimpinas que se debían recolectar al mes, solo se están recogiendo unas 80”. 

Otro de los proyectos era la colocación de 25 minimercados, cada uno manejado por cuatro pimpineros, para un total de 100. 

El cuarto emprendimiento es una fábrica de calzado que vinculó a 60 personas, pero que a pesar de tener toda la maquinaria no hay producción, porque no hubo acompañamiento al proceso fabricación, señaló García.

Solo Rapicarga Exprés dio pasos firmes hacia la consolidación, con una iniciativa que surgió de 28 expimpineros, que se desempeñan en el transporte de carga. 

La contralora municipal, Blanca Cruz González, aseguró que se está investigando qué ocurrió con la reconversión laboral de los pimpineros para determinar dónde se suscitaron las fallas, y se ofició a las entidades involucradas para conocer el estado actual de cada proyecto.

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