Escuchar este artículo

Entrega de bonos para venezolanos en Cúcuta se salió de control

Viernes, 4 de Mayo de 2018
En el barrio Aeropuerto hubo desmanes, por lo que se suspendió la jornada. La ayuda también es para colombianos retornados.

Unas 2.000 personas llegaron hasta el barrio Aeropuerto de Cúcuta con el fin de obtener uno de los bonos que estaba entregando el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU a los venezolanos y colombianos retornados que se encuentran en la ciudad, por la crisis del vecino país. 

Se trata de un auxilio por 96.000 pesos que se podía redimir en algunas cadenas de supermercados y que, según se conoció en el lugar, se entregaría por cuatro meses. Pero  esto no fue lo que sucedió y así se evidenció en el video de @galeano_27.

El PMA trae la ayuda por la crisis que se vive en las zonas de frontera en Colombia por la llegada masiva de venezolanos y colombianos que regresan a su país ante la situación venezolana. 

Sin embargo, según manifestaron en el Aeropuerto, los colombianos que llegaron al punto de entrega comenzaron a reclamar que solo se entregaran bonos a venezolanos. 

“Si les dan a ellos nos tienen que dar a nosotros”, se escuchaba en medio de los desmanes que se generaron y se salieron de control al punto de cancelar la actividad. 

Una respuesta internacional 

La Iglesia Católica, a través del Centro de Migraciones, estaba apoyando al PMU para la distribución de los auxilios que se habían empezado a repartir desde el jueves en unos cinco puntos de la ciudad, en los que se presentaron largas filas. 

Esta sería la primera gran respuesta de la comunidad internacional al delicado estado alimentario del 90% de los cerca de 35.000 venezolanos que cruzan a diario las fronteras con Colombia en busca de oportunidades.

Y también se implementaría en departamentos como Arauca y La Guajira. 

De esta forma el PMA busca apoyar a los cerca 660.000 venezolanos que, según las estadísticas oficiales, se encuentran actualmente en Colombia.

La Opinión intentó hablar con delegados del PMA para saber qué medidas tomarán después de lo ocurrido, pero no fue posible.

Esperando la ayuda

Mientras esperaba la ayuda Cindia Cortez, una joven de 20 años con ocho meses de embarazo, contó que con el apoyo podría alimentar al bebé que espera y a su otro hijo de 7 años.

Como muchos de sus compatriotas, Cortez, que vive junto a su padre, su esposo y su hijo, atraviesa el drama económico que se apoderó de la ciudad debido a la escasez de empleo que ha aumentado a raíz de la llegada masiva de venezolanos.

"Vivimos en un cuartico sin piso. En una camita de niño dormimos mi esposo, mi hijo y yo; y mi papá duerme en una hamaca", le dijo a EFE.

Image
EFE

Exclusivo para nuestros suscriptores

Patrocinado por:
Empresas