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Escuelas rurales de Cúcuta, en el olvido

Domingo, 10 de Febrero de 2019
Un recorrido por tres corregimientos.

Un salón para varios cursos, falta de comedores, material didáctico, entre otras necesidades padecen los niños de las escuelas de los corregimientos de Cúcuta, cuyas familias aseguran que su “pecado” parece ser estar en la zona rural.

Cerca de Cúcuta, a 14.3 kilómetros de distancia, está la escuela Carmen de Tonchalá.

En ella se atienden casi 320 estudiantes que no viven en el corregimiento sino que habitan en barrios pobres del anillo vial, sector occidental, que hoy en día urgen más aulas de clase, porque en el área de un salón hay que hacer caber más de 40 niños. 

El terreno sobre el cual está construida no tiene escrituras. La coordinadora, Amparo Meneces, asegura que se hizo la solicitud, pero no hay respuesta, como tampoco la hay para que se instale una cubierta en el patio principal, en el que los niños desayunan, juegan, y hacen deporte, bajo el sol cucuteño. 

El Pórtico

A 9,4 kilómetros del Carmen de Tonchalá está la escuela Luis Carlos Galán, sede El Pórtico, cuya infraestructura tiene mejores condiciones para 95 estudiantes, desde transición hasta quinto grado, pero su gran problema es el comedor. 

Actualmente, los niños comen en la cocina, donde habilitaron mesas para que coman en tandas de 20 alumnos.

El coordinador Luis Carvajal sostiene que los estudiantes deben hacinarse, pasar bajo las mesas para salir, mientras se entregan platos por encima de las cabezas de uno y otro. 

Este problema viene desde hace tres años, cuando se inició la jornada única, y aunque el compromiso fue la ampliación y adecuación del espacio, todavía esperan.

Se necesita al menos un maestro más, dado que una sola docente atiende a los niños de transición y segundo grado (16 de cada etapa). 

En el plantel hay cuatro docentes, y la de quinto es maestra de los de cuarto.

El colegio tiene 40 años de fundado y necesita material didáctico, balones y conectividad, pues hay 40 computadores y 20 tabletas sin uso. 

En San Pedro

En el corregimiento de San Pedro, a 15 minutos del casco urbano, está la otra sede del plantel, con dos maestros para 38 estudiantes. 

Preescolar, primero y segundo es atendido por uno, y tercero, cuarto y quinto, por otro, con la estrategia denominada escuela nueva.

De no ser por los apoyos de los mineros, la infraestructura estaría peor.

La conectividad es un caos desde el año pasado, y la descarga de un video puede tardar de 7 a.m. a 11 a.m., apenas para ver la mitad.

Los computadores no tienen protección, y solo los resguardan unas cobijas, y faltan mesas, sillas, tableros, y los baños solo tienen un tanque donado por los mineros, que ocasionalmente se llena con dinero de los maestros. 

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