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Héroes Anónimos Cúcuta | “Es una guerra en la que no sabes quién te está disparando”

Viernes, 27 de Marzo de 2020
La ingeniera biomédica Camila Yáñez ayuda a preparar todo en el hospital de Cúcuta para enfrentar la pandemia del COVID-19.

A sus 27 años desarrolla una titánica labor, pues como coordinadora del área de Ingeniería Biomédica del Hospital Universitario Erasmo Meoz (Huem) y líder de gestión de tecnología, es una de las responsables de hacer que toda la infraestructura tecnológica esté lista para atender a los pacientes contagiados con COVID-19  que requieren atención especializada.

Ella es la ingeniera biomédica Camila Yáñez Mondragón, quien destacó lo difícil que es adquirir en estos momentos equipos para atender la crisis provocada por el coronavirus por la poca disponibilidad en el mercado. 

Resaltó, además, que, con la declaratoria de emergencia, se requiere de una cotización con toda la documentación por parte del proveedor y una estudio de oportunidad y conveniencia que necesita muchos trámites administrativos, para finalmente lograr el contrato para comprar los equipos.

“Ha sido muy difícil que los proveedores nos aparten las cosas, mientras se hace el trámite contractual. Sin embargo, muchos han confiado en nosotros y nos han hecho esos favores… Todas las oficinas están corriendo por la crisis, hay que hacer calibraciones, probar los equipos y capacitar al personal que los utilizará”.

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La ingeniera biomédica informó que en el Meoz viene adecuado dos zonas para los pacientes con coronavirus que requieran cuidados intensivos: el Área Azul, para los adultos y por ahora con 12 cupos y dotada con una carpa para los enfermos moderados; y el Área Verde, para los pediátricos, con siete camas.

“Tengo un equipo de trabajo excelente, varios ingenieros y técnicos y el apoyo 24/7 de las dos subgerencias y del gerente Juan Agustín Ramírez. Estos días hemos trabajado 12 horas seguidas”, indicó Camila Yáñez.

(En el Huem adecúan las zonas para atender a pacientes graves por coronavirus.)

Lo más duro de esta situación para Yáñez es la ansiedad de sus padres, quienes la llaman por teléfono varias veces al día para ver cómo está; así como la angustia de ella por el riesgo que existe de que se contagie y lleve el virus a su hogar, el cual comparte con sus progenitores.

“Lo más difícil es ver la cara de mi papá, cuando salgo todas las mañanas. Él me mira como si yo fuera para la guerra. Un día le dije: ¿papá, por qué me miras como si fuera para la guerra?, yo nunca voy a ser la primera línea, y me respondió: ‘es que esta vez vas a una guerra en donde no sabes quién es el que te está disparando’”.

La joven manifestó que la crisis por la pandemia ha hecho que la comunicación con sus padres sea más continúa. Afirmó que están viviendo por ella; su madre le lava la ropa, le tiene la comida y su padre la asperja con el alcohol sus manos y los implementos que lleva cuando llega a casa.

La ingeniera biomédica Camila Yáñez pasa estos días la mayoría del tiempo en el hospital de Cúcuta, la pandemia del coronavirus le ha cambiado el ritmo de su vida y es una heroína anónima en esta crisis. Uno de sus temores es que las carpas y equipos que están preparando para atender a los contagiados graves terminen siendo usados por sus familiares. 

“Siempre he sido muy obsesiva con todos los proyectos que hago, pero por primera quisiera que algo no se estrenara, esta vez sueño con que no se estrenes las áreas”, concluyó. 

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Leonardo Favio Oliveros Medina
Leonardo Favio Oliveros