La cuarentena tiene alborotadas a las abejas

Miércoles, 8 de Abril de 2020
Aunque esta no es la misión de Bomberos, sí han tenido que acudir al llamado de las comunidades.

El Cuerpo de Bomberos de Cúcuta ha pasado más tiempo en esta cuarentena controlando emergencias de alboroto de abejas que apagando incendios.

La comandante de ese cuerpo de socorro, Yolibeth Mejías, precisó que salvo la emergencia por la caída de dos árboles la noche del lunes en sectores del 28 de Febrero y La Hermita, las operaciones adelantadas en Cúcuta se han centrado en controlar situaciones por la presencia de estos insectos.

Aunque esta no es la misión de Bomberos, sí se ha tenido que acudir al llamado de las comunidades para evitar picaduras de los insectos, dijo la socorrista.

Los casos, cerca de una docena, se han atendido en barrios de Atalaya y las ciudadelas de Belén, Atalaya, Aeropuerto y La Libertad, dijo Mejías.

El año pasado una emergencia con abejas causó por esta época picaduras a dos docenas de personas que acudían al monumento del Cerro Nazareno, la mayoría adultos mayores.

Vendavales causaron estragos en viviendas de Cúcuta

Para Maryori López y su familia la del lunes fue una de las noches más largas, un árbol cayó en su vivienda en las horas de la madrugada y dejó innumerables daños materiales.

Los fuertes vientos que se registraron alrededor de la 1 de la mañana en la ciudad de Cúcuta provocaron la caída de uno de los árboles que se encuentra en el barrio 28 de Febrero y logró destruir casi la mitad de la casa de la familia López.

“El árbol cayó en  donde está la habitación, como a las 2 de la madrugada, rompió el techo de machimbre, paredes y generó bastantes daños” afirmó Juan Carlos, esposo de López

El hecho no dejó heridos, pero sí la preocupación en la familia pues su casa quedó prácticamente sin techo.

Los bomberos de la ciudad acataron el llamado y llegaron a tiempo para ayudar a quitar el árbol ya que según los afectados habían ramas muy pesadas esparcidas por la casa que hacía difícil retirar los bienes que no  tuvieron daños.

Electrodomésticos como el televisor tuvieron que ser resguardados por vecinos del sector que le brindaron apoyo a la familia que no cuenta con los recursos para hacer una pronta reparación de los daños. 

“Yo soy cerrajero y mi esposa trabaja en el gremio de zapatería, ahora, con la cuarentena prácticamente no tenemos trabajo ni ingresos, así que estamos pensando cómo vamos a solucionar esto”, indicó el afectado.

A pesar de lo sucedido, el árbol nunca representó un peligro para los habitantes de la zona, al parecer llevaba varios años y por eso nunca fue reportado.

Esta tragedia además afectó a la casa contigua de López, que también tuvo daños en el techo de  su vivienda pero en menor proporción. 

“Una de las casas quedó casi destruida, una pared logró sostener el tronco del árbol y por eso no hubo heridos  y la otra casa quedó sin una parte del techo, el golpe fue bastante fuerte”, comentó Digna Rosa Ortega, una de las vecinas del sector.

La Opinión intentó comunicarse con la Secretaría de Gestión de Riesgo y Desastre para conocer el protocolo a seguir en estas emergencias, pero al cierre de esta edición no se tuvo respuesta.