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La inseguridad y sus medidas de contención siguen levantando ampolla

Miércoles, 9 de Septiembre de 2020
Esta semana renunció otro subsecretario de Seguridad. Ya es el segundo que se va.

Los problemas de inseguridad en Cúcuta siguen aumentando no solo la sensación de miedo entre los ciudadanos, sino el debate frente a la pertinencia de las medidas anunciadas por parte de la administración municipal para contrarrestar lo que viene ocurriendo, como la militarización de algunas zonas, la prohibición de los vidrios polarizados, entre otras.

Las discrepancias frente a las estrategias adoptadas o por implementar, sin embargo, no son solo externas, pues al interior del equipo de trabajo del alcalde Jairo Yáñez persisten los desacuerdos sobre el particular, al punto que esta semana se presentó una nueva renuncia en la Secretaría encargada de manejar la seguridad.

El subsecretario Chanberlayn Pinzón Solano decidió dar un paso al costado y se convirtió en el cuarto funcionario en salir de esa dependencia en lo que va corrido del año. A finales de agosto renunció el secretario Sergio Martínez Medrano, quien apenas estuvo en el cargo poco menos de tres meses. Antes ya se habían ido María Fernanda Fuentes, la primera titular de esta Secretaría, y Jhon Anzola, subsecretario de Seguridad.

El miedo empieza a cundir por tanta inseguridad

 

 

La Opinión conoció que la salida de Pinzón obedeció a que no estaba de acuerdo con la manera cómo decidió enfocarse ahora el manejo de los problemas de seguridad, ni con algunas de las medidas que se contemplaron para frenar lo que está ocurriendo, pero  además porque no fue posible llegar a consensos para mejorar la propuesta.

Como se recuerda, el mandatario local manifestó hace unos días, tras la llegada del nuevo secretario de Seguridad, Alejandro Martínez, que este asunto no podía ser visto solo desde el punto de vista de la Fuerza Pública y por esa razón era necesario reforzar las estrategias de servicio social, salud, educación, la reconversión de jóvenes con problemas de drogas, que es lo que espera haga Martínez.

El secretario, por su parte, también ha dicho ya que el problema de inseguridad en Cúcuta se viene trabajando de manera integral y que por eso están llevando a cabo intervenciones desde los diferentes despachos, para atender los problemas expuestos por las comunidades.

Voces a favor y en contra en el Concejo

 Desde el Concejo de Cúcuta se han escuchado voces a favor y en contra de los anuncios hechos por la administración para frenar la ola de inseguridad.

Otros que se unieron al debate sobre las medidas adoptadas por el gobierno municipal para enfrentar la situación que tiene bajo zozobra a los cucuteños, fueron los concejales, quienes tienen opiniones divididas.

Uno de los primeros en pronunciarse fue el concejal Oliverio Castellanos, quien de manera contundente calificó como impopular el plan presentado por el alcalde Jairo Yáñez, en el que se incluye también la marcación de las placas de las motos en casco y chaleco, y su uso obligatorio, así como la prohibición del parrillero.

Para Castellanos, estas son medidas inoportunas, innecesarias y sin fundamento, que no surgen del análisis de datos fidedignos, basados en instrumentos estadísticos de los organismos de investigación judicial.

“Claramente, la seguridad de la ciudadanía no se garantiza de forma directa con la medida de colocar chaleco a los motorizados y quitando los polarizados a los vidrios de los vehículos. Así mismo, los fenómenos recurrentes en las comunas y la zona rural de Cúcuta como el hurto, el tráfico de drogas ilegales o la desconfianza en las políticas oficiales en la lucha contra la delincuencia son problemáticas que deberían evaluarse de una manera más eficaz para retomar su control y la tranquilidad de las familias que lo piden a grito entero”, dijo.

Castellanos fue enfático en que es urgente superar la improvisación y buscar estrategias que permitan medir constantemente la efectividad de las acciones que se implementen.

Adicionalmente, agregó que lo que se decida no puede afectar a otros sectores, en la medida que si se decide prohibir el uso de los vidrios polarizados, esto pondría en jaque el empleo de muchas personas que dependen de este negocio o servicio.

Por su parte, el concejal de la Alianza Verde, el partido de Gobierno, Jair Díaz, se mostró en desacuerdo con varias de las medidas anunciadas por Yáñez, pero también consideró otras pertinentes, como la militarización de algunos sectores críticos de la ciudad.

El dirigente manifestó que algunas de las propuestas sugeridas por la administración afectan a cientos de cucuteños que no cuentan con un empleo formal y dependen del día a día para garantizar el sustento.

Despliegan controles contra robos en Cúcuta

 

 

Consideró que es necesario sumar un refuerzo de los frentes de seguridad en los barrios, a partir de una completa articulación entre la comunidad y la Policía.

Jorge Acevedo, concejal de oposición, al igual que Díaz es partidario de la militarización de ciertas zonas de Cúcuta, como quiera que esta fue una de las propuestas que impulsó y lideró en la pasada campaña a la Alcaldía de Cúcuta, bajo el argumento de que es necesario que Ejército y Policía adelanten un trabajo en conjunto que permita fortalecer la seguridad de los ciudadanos.

De la misma forma, respaldó la idea de que se exija nuevamente el uso del chaleco a los motorizados con su respectiva marcación, pero en lo que no estuvo de acuerdo es con que se prohíba el uso de vidrios polarizados.

Para Acevedo, una medida en la que es urgente avanzar, es en la construcción de la cárcel municipal, pues considera que de nada sirve capturar contraventores si estos quedan libres por falta de cupos en la penitenciaría.

Entre tanto, Álvaro Raad, concejal del Centro Democrático, criticó los anuncios del alcalde de Cúcuta y señaló que la seguridad dejó de ser una prioridad para la administración municipal.

“Les  solicito al alcalde y al coronel de la Policía tomar medidas de emergencia, como crear un puesto de mando unificado para la atención de la creciente ola de inseguridad en la ciudad, potencializar el sistema de cuadrantes, integrar el sector privado con el público, a través del uso de cámaras de seguridad, policía encubierta en zona céntrica y aumentar el pie de fuerza. Todo esto con la intención de generar una sensación real de seguridad”, dijo.

El decreto con las nuevas medidas que se pretenden poner en marcha para mejorar la situación de la ciudad y que han sido anunciadas por el alcalde en diferentes medios de comunicación, aún no se han oficializado.

Por el momento, el secretario de Seguridad ha dicho que están trabajando en las llamadas ‘zonas de miedo’ con oferta social, no solamente de la Policía, sino también del Ejército, generando confianza entre la ciudadanía, para retomar las redes de apoyo ciudadano.

Anoche, varios secretarios de despachos estaban reunidos con la Policía y organizaciones civiles, planeando cómo será el proceso de intervención en los sectores de mayor complejidad.

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