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La no violencia en el paro nacional, desde la mirada de los jóvenes

Domingo, 20 de Junio de 2021
El Comité Nacional del Paro declaró un receso en el marco de las protestas pacíficas en las cuales los jóvenes fueron protagonistas. ¿Qué piensan las juventudes marchistas cucuteñas de la no violencia en el escenario de la protesta social? 

Era 28 de mayo y María Laverde, una joven estudiante universitaria de Cúcuta, se animó a marchar para exigir mejores oportunidades para los jóvenes. Mientras estaba entre la multitud, a lo lejos, observó que la normalidad de las arengas juveniles en contra del Gobierno se disiparon y tomaron un rumbo diferente; acto seguido, una turba corrió en su dirección huyendo de la policía que lanzó gas lacrimógeno, mientras del otro bando lanzaban piedras y gritos de euforia; sonaron estallidos aturdidores y lo que comenzó en paz terminó en una batalla campal.

No era la primera vez que la joven estudiante vivía la experiencia de la violencia en medio de las protestas, no obstante dijo que nada la detendría en su intención de volver a marchar por los intereses de los jóvenes: “los cambios no se consiguen tirando flores”, sostuvo; y, aunque como María, muchos otros manifiestan que su protesta es pacífica y responden a los atropellos de la fuerza policial, lo cierto es que el país vive una aguda crisis social a la que se suman todo tipo de actos vandálicos, hechos que involucran a las mismas instituciones colombianas. 

Recientemente en un informe sobre la violencia en el paro nacional, emitido por la Human Rights Watch, entidad defensora de los derechos humanos, recomendó al presidente de la República, Iván Duque Márquez, y al general Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional, presenten una disculpa pública, en nombre del Estado, por los abusos cometidos en las protestas. 

Lo mismo hizo el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, el cual le exige al presidente que entregue un informe de las razones por las cuales se creó la figura de la asistencia militar en ciudades como Cali.

La violencia ha dejado como saldo en el país 34 muertos, dos de ellos policías; 20 de los asesinatos ocurrieron a manos de la policía, 16 de ellos fallecieron por disparos de arma de fuego, 3 por uso indebido de las armas no letales y uno más fue golpeado hasta la muerte el pasado 1 de mayo en Madrid (Cundinamarca). Los heridos van en 1.100 manifestantes, 7 de los cuales probablemente perderán un ojo y se denunciaron dos casos de violencia sexual, sin contar que hubo 5.500 detenciones con excesos de fuerza.

Por su parte, la Fiscalía General de la Nación investiga 21 muertes relacionadas con el paro, 91 desapariciones y adelanta procesos judiciales contra 1.136 capturados, de los cuales 224 ya estaban imputados.

La Procuraduría General de la Nación adelanta 162 acciones disciplinarias, 143 avanzan contra policías; 9 congresistas, 9 alcaldes y un gobernador.

Sin embargo, a la par de los escenarios de violencia desatada en el país, en Norte de Santander los jóvenes insisten en que la salida debe ser dialogada y que sean tratados con respeto, con un trato digno y hablando de tu a tu y no como niños. 

Cúcuta, salvo algunos hechos aislados, ha sido ejemplo nacional en el paro, por eso, en esta edición de la Alianza Universidad Simón Bolívar y el Diario La Opinión abrimos un espacio para que sean ellos quienes expresen, desde su punto de vista, el significado de la protesta y la no violencia. 

¿Qué ha movilizado a los jóvenes en el paro nacional y qué concepto tienen de la no violencia?

Juan Maldonado - Corporación para el desarrollo social y económico de los Andes / Secretario de la Plataforma Municipal de las Juventudes de Villa del Rosario 

“La indignación, la inoperancia de las clases políticas y el no saber escuchar. Hace más de 2 años que los jóvenes venían manifestándose de diferentes maneras. 

En Cali, Pereira, Medellín se generó una implosión que se volvió sistemática en casi todo el país y es justamente esa indignación que se tenía: el que no sepan entender, lo que mueve a los jóvenes. 

El Gobierno, en vez de dialogar, lo que hizo fue negar lo que estaba sucediendo en las regiones, de lo que ha dejado la pandemia en los territorios, y es lo que tiene a los jóvenes marchando disgustados.  

En el caso de Cúcuta tenemos que resaltar que los jóvenes se vienen expresando con arte y con expresiones culturales y esto es protestar sin violencia, y a veces esa gente que dice ser de bien es la que está generando la violencia (sic)”.

Abraham Peñaranda Carrillo - Miembro de la Mesa Departamental de Juventud

“Es el inconformismo por la falta de cumplimiento de parte del Gobierno Nacional y la falta de garantías en diferentes escenarios, ya que por la burocracia y las decisiones que se han tomado desde el nivel administrativo, centralizando estás decisiones, no han permitido la inclusión de las juventudes. 

Los jóvenes están pidiendo fundamentalmente que se respete la protesta pacífica, porque nosotros hacemos un llamado también a la no violencia dentro de las protestas ya sea de parte de los jóvenes o de parte de la institucionalidad en fuerza pública y demás; pero fundamentalmente que nos escuchen y seamos incluidos. Pedimos una educación superior gratuita y de calidad, pedimos garantías laborales, pedimos muchas cosas. 

Todo el tiempo se han venido reclamando espacios para los jóvenes en los planes de desarrollo, ya sean departamentales, nacionales o municipales, y simplemente son acuerdos que se han quedado en el papel como un atenuante burocrático. 

Hay muchos tipos de violencia; pero no tener una inclusión, que no exista la meritocracia en los establecimientos estatales ya es un tipo de violencia, porque la violencia no solo es la física o la violencia que convencionalmente conocemos: el Estado es violento cuando no recoge las diferentes expresiones culturales y diversas que existen en el panorama juvenil del país (sic)”. 

Mohamed Hadi Dahan - Joven inmigrante

“Yo creo que hay un sentimiento de insatisfacción y preocupación hacia el futuro. Es miedo. En mi caso yo tengo miedo de quedarme sin trabajo, de quedarme sin plata antes de llegar a casa porque ni siquiera sé si me alcanza para el pasaje y esa constante sensación de miedo hace que las personas pierdan la estabilidad y, cuando se pierde la estabilidad, es capaz de hacer lo que sea con tal de recuperar un poco de seguridad; entonces, la gente está marchando porque tiene miedo de qué futuro les espera. Para mí la no violencia es primordial. Vengo de Siria, un país en guerra y sé lo trágico que puede ser no convocar al diálogo cuando es necesario. Yo creo que es una responsabilidad de todas las instituciones y de los jóvenes convocar al diálogo; ahora, el diálogo no debe ser una brecha o un motivo simplemente para ignorar necesidades o para pasar por alto cosas. Pero siempre hay que acudir a la no violencia (sic)”.

Mauricio Castañeda - Representante del Consejo Nacional de Contadores Públicos

“La única forma en la que históricamente se ha logrado captar la atención es a través de las movilizaciones. Es por eso que hoy los jóvenes están en las calles en contra, no solamente de este gobierno de turno, sino también en contra de la forma como están estructuradas las leyes en este país. Qué bonito es que existan garantías para todos y que estas garantías no solo se midan por un nivel socioeconómico, ni por una estratificación, sino porque realmente haya oportunidades para todos. Que todos los jóvenes tengan la posibilidad de capacitarse, de estudiar y de salir adelante para que su familia esté mejor. La no violencia invita a que todo surja de forma pacífica, en donde haya voluntad política y respeto (sic)”.

Luis Jesús García Blanco - Presidente de la Plataforma Departamental de Juventudes 

“Es un sentimiento del abandono estatal. Sabemos que tenemos unas coyunturas muy diferentes. Llevamos más de un mes de paro y en las negociaciones el Gobierno tampoco quiere ceder a las pretensiones de las nuevas generaciones que hoy quieren un verdadero cambio. Reprimir las manifestaciones de voluntades es un acto violencia. Nosotros no estamos de acuerdo que en las marchas surja violencia, pedimos que se empiece a hablar del joven como un presente y no como futuro (sic)”.

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Alianza Unisimón-La Opinión

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