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A las estaciones de Policía no les cabe ni un preso más

Sábado, 12 de Agosto de 2017
Estas instalaciones del área metropolitana de Cúcuta son ahora cárceles improvisadas, por la negativa del Inpec.

¿Se imagina cómo podría acomodarse, junto a diez personas más, en un lugar en el que solo cabe una cama? Esta escena, a todas luces imposible, es, sin embargo, una realidad en las estaciones de Policía del área metropolitana de Cúcuta.

La razón: la negativa del Instituto Nacional Penitenciario (Inpec) de recibir en la cárcel de Cúcuta a los capturados que a diario los jueces privan de su libertad tras cometer algún delito.

A pesar de que, entre las funciones de la Policía no está custodiar a los detenidos, la institución ha tenido que optar por mantener recluidos a los capturados en las celdas de sus estaciones para evitar que estas personas deambulen por las calles afectando la tranquilidad de los cucuteños.

Epidemias, problemas de alimentación y de seguridad, se suman al hacinamiento que se registra en las estaciones y que, sin lugar a dudas, genera un nuevo problema para la fuerza pública.

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“El inconveniente más grande es la alimentación; muchas veces a algunos reclusos les queda comida y se la dan a otro; nosotros los policías tenemos que sacar de nuestro bolsillo para cubrir la alimentación de ellos”, dijo el capitán Adrián Portilla, comandante de la estación de Policía de La Libertad.

La situación se torna más complicada cuando la misma Policía advierte que en Cúcuta ya no hay capacidad instalada para tener a un capturado más en las estaciones.

“Hemos hecho enlaces con organismos como la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo, pero el Inpec nos impide el ingreso de los detenidos a la cárcel”, agregó el oficial.

Según Portilla, todos los días los capturados son trasladados a la cárcel de Cúcuta pero siempre existe el rechazo por parte de las directivas del Inpec para recibirlos.

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Por esto, el comando de la Policía Metropolitana de Cúcuta tuvo que asignar a un número de policías, que deberían estar vigilando las calles de la ciudad, para que garanticen la seguridad en las estaciones y de esta manera eviten que los detenidos se fuguen o, peor aún, sean rescatados por sus cómplices aún libres.

De 115 capturados que actualmente están en las estaciones de policía del área metropolitana, 26 son venezolanos; la mayoría de estos están indocumentados.

A pesar de que esta semana hubo una reunión entre el sindicato del Inpec, el director del Centro Penitenciario de Cúcuta, Germán Ricaurte, y algunos alcaldes del departamento, para tratar la situación de estos detenidos en las estaciones de Policía, todavía no se vislumbra ninguna solución a corto plazo.

Carlos Ramos, vocero del sindicato del Inpec, advirtió que este fenómeno continuará, debido a que el centro de reclusión no puede recibir a esos capturados por su sobrepoblación del 90 por ciento y un hacinamiento del 58 por ciento.

Otra de las quejas que quedó de este encuentro fue que los alcaldes del departamento, excepto los de Pamplona, Durania, Sardinata, Ocaña y Bochalema, parecieran no estar interesados en tratar el tema, pues ni siquiera acudieron a la cita para tratar de hallar soluciones al problema.

El secretario de Gobierno de Norte de Santander, Édgar Pallares, reconoció que la seguridad ciudadana corre un inminente riesgo por esta situación, pero aseguró que la reunión de esta semana permitió establecer compromisos para que se efectúen los convenios que resuelvan la problemática.

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No obstante, a pesar de esto, el comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, coronel Javier Barrera, insistió en que sus hombres continuarán cumpliendo su deber de capturar a las personas que cometan delitos y alteren la tranquilidad de los ciudadanos.

“Si delinquen debajo de las piedras, de allá los sacamos”, finalizó el oficial.

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Andrés Julián González Pardo