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Las promesas que nunca se cumplieron en Cúcuta

Sábado, 27 de Abril de 2019
Los alcaldes de turno en la ciudad prometieron el cielo, la tierra y hasta el inframundo para alcanzar los votos y asegurarse el primer cargo del municipio.

Los alcaldes de turno de Cúcuta prometieron el cielo, la tierra y hasta el inframundo para alcanzar los votos y asegurarse el primer cargo del municipio.

Se las ingeniaron para ganar, así muchas de sus promesas hayan quedado en el tintero o en letra muerta. No pasaron de ser más que embustes, dijo con cierto aire de rabia y desconcierto Ana Dolores Mejía (38 años), una ama de casa de Atalaya.

Y tiene razón la mujer, porque si en Cúcuta se hubieran hecho realidad tantas promesas, muy seguramente esta fuera otra ciudad, con cara de capital, y no con cara de pueblo, como hasta ahora lo ha sido por culpa de las mentiras de los políticos, acota Ana Dolores.

El descontento de la mujer es el de la mayoría de cucuteños que también escucharon y se dejaron cautivar por las falsas  promesas de quienes se sentaron a gobernar la ciudad a costa de sus votos.

Las promesas incumplidas son de todos los tamaños, valores y gustos, unas más estrambóticas que otras, pero igual arrojaron los resultados esperados por los candidatos: ‘pescar’ votos.

Algunas obras prometidas alcanzaron a despegar, pero igual, como sucedió con el parque Metropolitano de Cúcuta, emprendido en el gobierno de Manuel Guillermo Mora, o el centro de ferias y eventos de Cúcuta (Interferias), y la nueva terminal de transporte, proyectos prometidos por el ex alcalde condenado Ramiro Suárez, quedaron en el abandono y sin concluir. Solo en las columnas del último proyecto se invirtieron $20.000 millones.

Transporte masivo, en rines

En el 2010, durante el gobierno de María Eugenia Riascos, el entonces presidente Álvaro Uribe vino a Cúcuta a ratificarle a la mandataria el apoyo financiero para dotar a Cúcuta del sistema integrado de transporte masivo de pasajeros. 

Tanto la promesa de Uribe, como la gestión de Riascos y de quienes la sucedieron en el cago, Donamaris Ramírez y César Omar Rojas, resultaron estériles y ello privó a los cucuteños de contar con un moderno sistema de transporte. Un estudio de la Corporación Andina de Fomento, valorado en 240.000 dólares, concluyó en 2010 que era viable el proyecto; sin embargo, pasaron tres gobiernos y ninguno pudo sacarlo adelante.

Las 20.000 casas

Con la promesa de construir 20.000 casas de interés social para los pobres de Cúcuta, Donamaris Ramírez conquistó la alcaldía de Cúcuta en 2011.  Aunque el ex alcalde asegura que sí las construyó, otra cosa dicen quienes recibieron formularios durante la campaña con la esperanza de tener un techo propio: ‘Aún estamos esperando la casita’, dijo Flor María Quintero, una madre cabeza de hogar residente en una invasión en el occidente de la ciudad.

Tampoco se llevó a feliz término la promesa de construir el centro de convenciones de Cúcuta, en cuya alianza participaban el gobernador William Villamizar, el Gobierno Nacional y la alcaldía de Ramírez.

El Parque Bavaria

El proyecto Parque Bavaria nació en el 2006, en el gobierno del condenado ex alcalde Ramiro Suárez, como una de las más ambiciosas obras de urbanismo para el centro de Cúcuta; tres años después, es decir, en el 2009, pasó de los planos y las maquetas a los organismos judiciales por diversas irregularidades en el proyecto, que no se llevó a la realidad.

No obstante, después de pasar por los estrados judiciales la Contraloría municipal, en un fallo que sorprendió a todos en Cúcuta,  resolvió fallar sin responsabilidad fiscal a los implicados de este caso, entre ellos, el ex congresista Carlos Hernández Mogollón, quien fuera el gerente de la Corporación Parques Cúcuta, el ex candidato a la alcaldía de Cúcuta Jorge Acevedo, el ex secretario de hacienda Martín Ricardo Martínez, el ex presidente de la cámara de comercio de Cúcuta, Israel Bahar Levi, el ex director del área metropolitana de Cúcuta Ricardo Ramírez y la ex revisora fiscal Hilda Patricia Palacios.

Los espejismos de César Rojas

Durante la campaña y una vez conquistada la alcaldía, el actual mandatario de Cúcuta, César Rojas, prometió llevar a cabo 30 grandes obras, de las cuales solo cumplirá con la mitad.

Pero fueron por las que no se harán realidad por las que más votos acaparó entre el electorado cucuteño.

El Parque de atracciones mecánicas, valorado por Rojas en $75.000 millones de pesos, se levantaría en terrenos donde se construyeron las instalaciones de Interferias. La inauguración, anunciada para diciembre de 2017, nunca se produjo y niños, jóvenes y adultos quedaron esperando divertirse en el prometido sitio.

Lo mismo sucedió con la promesa de construir el anunciado Parque Colombia,  en el imponente cerro Tasajero, con teleférico incluido, por un valor proyectado por Rojas de $90.000 millones.

Otra promesa de Rojas que tampoco se hará realidad es bajar desde el cerro donde se encuentra la virgen de Fátima, en una canasta colgada de un cable, hasta el cementerio municipal, donde se construye el Parque de la Vida.

La construcción del parque metropolitano del Río Pamplonita es una promesa  incumplida hasta ahora.

Además de María Eugenia Riascos, tampoco pudieron dotar a Cúcuta del transporte masivo Donamaris Ramírez ni César Rojas.

El teleférico y el Parque Colombia, en el  cerro Tasajero, otras obras prometidas de César Rojas que no cuajaron.

El parque de atracciones mecánicas prometido por el alcalde César Rojas fue un espejismo nada más.

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