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Llegó ayuda internacional para 40.000 inmigrantes

Sábado, 5 de Mayo de 2018
Programa Mundial de Alimentos estuvo entregando los bonos.

Después de dos años y diez meses de haberse producido el cierre de la frontera con Venezuela, los inmigrantes venezolanos y retornados colombianos que llegaron a Cúcuta empezaron a recibir ayuda humanitaria internacional consistente en un bono alimentario.

La asistencia alimentaria, facilitada por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas, tomará la forma de una transferencia electrónica mensual a familias por 96.000 pesos colombianos (35 dólares) por persona, la cual puede ser canjeada en tiendas de cadena locales para comprar alimentos nutritivos de una lista previamente definida. 

El plan tiene la ventaja de permitir que los destinatarios elijan los alimentos que desean comer, lo que significa una dieta más diversa, y también el apoyo a la economía local, informaron funcionarios del PMA.

El proyecto comenzó esta semana y surge como la primera gran respuesta de la comunidad internacional al delicado estado alimentario del 90 por ciento de los cerca de 35.000 venezolanos que cruzan a diario las fronteras con Colombia en busca de oportunidades.

En su primera fase, el PMA tiene como meta atender a 40.000 venezolanos en Cúcuta, como es el caso de Amanda Cisneros, de 35 años, natural de Barquisimeto, en el estado Lara, quien ayer no ocultaba su alegría de haber recibido el bono para ella y los otros cuatro miembros de su familia.

“La ayuda es espectacular y la esperábamos con ansias, porque así el presidente (Nicolás) Maduro se empeñe en decirle al mundo que allá no hay hambre, yo quiero decirle que sí la hay y mucha, porque de lo contrario no estaríamos aquí en Colombia”, dijo la mujer en las afueras del centro cristiano del barrio Aeropuerto, en donde  se habilitó el centro de operaciones para la entrega de las ayudas.

Entre los beneficiarios del programa está Cindia Cortez, una joven de 20 años que con ocho meses de embarazo y bañada en sudor esperó ingresar para poder registrarse y optar a estos bonos para poder alimentar al bebé que espera y a su otro hijo de siete años.

Otro beneficiario es Alejando Omaña, un colombiano que en agosto de 2015 tuvo que abandonar su casa en San Antonio (Venezuela) y venir a Cúcuta con su esposa y cuatro hijos, tras la persecución que se desató contra los nacionales que vivían en el vecino país por parte del gobierno de Maduro.

La ONU pidió a la comunidad internacional 46 millones de dólares para brindar esta asistencia alimentaria de emergencia a los migrantes venezolanos y retornados colombianos.

Tras recibir sus bonos, Cisneros confiesó entre lágrimas que esta ayuda le cayó del cielo.  “Lo peor de todo esto es que tus hijos te pidan comida y que tú no tengas nada que darles”.

Caos por alcanzar los bonos

La entrega de bonos para compra de comida que empezó a repartir en Cúcuta el Programa Mundial de Alimentos (Pma) de las Naciones Unidas, para migrantes venezolanos y colombianos retornados de Venezuela, por poco termina en tragedia.

Los beneficiarios de la ayuda fueron, según las autoridades, los promotores del desorden que se generó en las afueras del centro cristiano del barrio Aeropuerto, en donde funcionarios del Pma instalaron el centro de operaciones para entregar los bonos.

Otras voces atribuyeron el caos en que se convirtió la actividad, al sitio, que se quedó pequeño para tanta gente, y al escaso número de policías presentes, no más de diez, para controlar más de dos mil personas.

Este viernes, de ese desorden que se generó por parte de venezolanos y colombianos que arribaron al sitio por el bono, cinco mujeres, varias de ellas en estado de embarazo, resultaron con contusiones en su cuerpo tras ser arrollas por la turba que barrió en dos oportunidades con las barreras que se habían instalado para contener la muchedumbre.

Por esta situación, hacía el mediodía el Pma decidió suspender la entrega de la ayuda mientras se habilitan nuevos puntos y mejores controles por parte de la policía.

El director del Centro Migraciones de la iglesia católica, Francesco Bortignon, lamentó que por el desorden en que desembocó la entrega de la ayuda humanitaria su organización haya tenido que desistir de continuar apoyando la actividad.

El Pma busca llevar apoyo a 350.000 venezolanos de los cerca 660.000 que, según las estadísticas oficiales, se encuentran actualmente en territorio colombiano.

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