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Llegó el segundo período y siguen sin maestro en Cúcuta 75

Lunes, 9 de Abril de 2018
Los niños de quinto grado del colegio Fe y Alegría están sin orientador desde el 1 de febrero.

La demora en la asignación de un docente, que se encargue de llevar el proceso educativo de los niños de quinto grado del Instituto Técnico Padre Manuel Briceño Jauregui - Fe y Alegría, mantiene la preocupación de los padres de familia, los niños y la comunidad en general. Pues dos meses han pasado desde que el titular decidió dejar el oficio docente por problemas de salud, y aún no cuentan con una solución a esta faltante.

A esta institución, ubicada en el barrio Cúcuta 75 de la Ciudadela de Juan Atalaya, ya no le queda otro remedio que esperar. Papás, estudiantes, docentes y directivos ya le han reclamado a la Secretaría de Educación y no se ha visto solucionado el problema. Aunque La Opinión intentó comunicarse con esta dependencia, fue imposible. 

Hoy, el salón se encuentra desolado porque los niños dejaron de asistir al colegio.

Cómo empezaron el año

Desde que se inició el calendario escolar los estudiantes de este curso han vivido una "odisea" porque el maestro que tenían solo estuvo con ellos dos semanas, y desde entonces, han tenido que continuar con algunas clases sin su apoyo o esperando la caridad de otro docente que les ayude una o dos horas.

Sin embargo, el rector del colegio, Pedro Ureña se ha encargado de gestionar ayudas, papeleos, oficios y llamadas para que se les brinde una solución inmediata y así, los niños no sigan perdiendo clases.

Ureña afirmó que se radicaron tres oficios dirigidos a la Secretaría de Educación, y hasta el momento, la respuesta ha sido la misma, "la docente ya está asignada pero se debe seguir un conducto regular desde Bogotá, para que se retomen las funciones" que quedaron en el limbo desde el 1 de febrero. 

Pese a ello, los maestros y directivos implementaron la estrategia Pico y Clase, donde todos se turnaban una vez por semana para que los niños recibieran su respectiva formación de acuerdo a lo establecido en el calendario académico del colegio. 

María Eugenia Quintero, mamá de un estudiante, afirmó que las ayudas que se han brindado no son suficientes, debido a que "esto representa una desventaja para los niños que están próximos a pasar a la secundaria".

Pero esta iniciativa solo duró y funcionó el primer período, ya que al hacer estos turnos los demás grados debían perder un día de clase a la semana.

Además, los padres no se sentían conformes con esta idea porque, según ellos, la Secretaría de Educación al ver eso "menos les asignarían el maestro pendiente".

Pasó Semana Santa, se inició el segundo periodo académico y el pupitre del maestro sigue vacío, situación que preocupa en gran medida a los padres.

Según el rector, la última respuesta que se le notificó, decía que el 2 de abril ya contarían con la presencia de una nueva maestra, pero hasta la fecha no se les ha cumplido y los niños permanecen en casa sin estudiar. 

Por su parte, el maestro Hipólito Villamizar afirmó que la institución ya ha agotado todas las instancias, y que por ahora se debe esperar una solución por parte de la Secretaría encargada.

Muchos compañeros se han cambiado de jornada y otros se han retirado por este problema, "solo pedimos continuar con las clases y que llegue pronto un profesor", dijo Rubén Darío Flórez, estudiante del curso. 

Esperamos que los papás y las mamás tengan paciencia y comprendan la situación en la que está toda la institución, concluyó el rector.

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Astrid Genes