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Los muertos también tienen su Navidad

Martes, 11 de Diciembre de 2018
Aunque duermen el sueño eterno, en el Campo Santo, son importantes en fiestas decembrinas.

Aunque duermen el sueño eterno, ellos en el Campo Santo tienen su noche de velitas, Navidad y demás fiestas decembrinas, porque sus deudos nunca los olvidan.

Así, cada año, esposas, madres, hermanos, tíos y amigos, los visitan y permanecen junto a sus tumbas por algunas horas, en las que en la intimidad del recuerdo y la evocación encuentran un poco de alivio por el dolor que les causó su partida.

El Cementerio Central es el lugar de Cúcuta en el que más dolientes cumplen ese ritual, de compartir con los difuntos en esas fechas especiales, cuando en la mayoría de los hogares todo es alegría y diversión, porque quienes se quedaron aún no superan el trance de la muerte y ese es su homenaje de sentimiento y amor.

Jesús Carrillo, de 49 años y quien lleva una década como sepulturero, dijo que el 7 de diciembre, cuando el Central cerró sus puertas hacia la medianoche, "decenas de personas vinieron a prender las velitas en las tumbas, muy cerquita de sus difuntos".

Esa tradición se mantiene desde hace mucho y convierte ese lugar en el occidente de Cúcuta en un sitio de romería, donde los visitantes se confunden entre la cantidad de vendedores de flores, velas y productos comestibles, que aprovechan para obtener buenas ganancias. 

El sepulturero refirió que muchos vienen en los días previos a ponerle adornos navideños a las tumbas y a decorarlas para la ocasión, para que al momento del reencuentro el panteón no luzca tan lúgubre y por el contrario se sienta allí el espíritu de la Navidad.

Hay difuntos a los que el culto popular convirtió en leyendas urbanas y les atribuyen milagros, por lo que sus moradas son las más visitadas en el cementerio y en esta temporada de fin de año lucen impecables. 

Una de ellas es la tumba de Fabio 'El Mico' Isaza, una especie de Robin Hood criollo, a quien además de las placas y velas que le llevan como acción de gracias por el favor recibido, sus fieles le ponen latas de cerveza, botellas de licor y hasta brindan con él en las fiestas de diciembre y Año Nuevo.

Algunas son adornadas con pequeños nacimientos, arcos, banderas de la Inmaculada Concepción, bolas, guirnaldas, lazos, luces, campanas, piñas, bastones navideños, ángeles, entre otros.

Una de las más decoradas es la de Édgar Torrado Sanabria, el empresario de taxis conocido popularmente como Cone, quien fue asesinado en San Antonio del Táchira en junio de 2010; él está sepultado en tierra y nunca le faltan las flores.

En su memoria

Los familiares de Anderson Jhovan SánchezSalas, un joven que fue asesinado la noche del 14 de febrero para hurtarle su motocicleta Yamaha RX115, roja, estuvieron junto a su tumba hasta bien avanzada la noche el día de velitas. 

Los papás, hermanos y tíos no se recuperan de ese inmenso dolor y desde que fue sepultado en el Cementerio Central no dejan de visitarlo; han celebrado con él fechas importantes como cuando cumplió los 24 años, el 24 de noviembre. 

Luis Rafael Salas Rojas, un tío de Anderson, dijo que seguirán acompañándolo en su última morada, como un homenaje y un acto de amor por quien significó tanto para ellos en vida.

Convencidos de que siembre va a estar espiritualmente entre su familia, la Noche Buena le llevarán natilla y el 31 de diciembre a la media noche le darán el abrazo de feliz Año.

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Eduardo Bautista
Eduardo Bautista