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Martín Gómez convierte el caucho viejo en arte

Lunes, 29 de Octubre de 2018
Ha elaborado iguanas, ranas, aves y actualmente trabaja en osos de anteojos y camaleones para Corponor.

A sus 52 años, Martín Antonio Gómez Velasco, natural de Bucaramanga y ligado a la frontera desde hace 20 años, se convirtió en el rostro detrás de las figuras de animales de caucho que se aprecian en la redoma de Claret y en otros puntos de la ciudad.

Él, exagente de la Policía, desde niño se sintió identificado con las artes plásticas y empíricamente fue aprendiendo a hacer dibujos y a esculpir vidrio.

Hace cuatro años, Gómez leyendo La Opinión se enteró del decomiso de siete toneladas de acero que eran transportadas en un camión y de la quema de más de 5.000 llantas de caucho de carros y de motos.

“Las imágenes me impactaron y sentí la necesidad de aportar a concienciar sobre lo tóxico que es el caucho y más cuando se quema. Empecé a explorar el material y se dio vida a un proyecto que me ha permitido crear figuras de animales, con las que dejo un mensaje sobre la importancia de conservar el ambiente”, dijo Gómez.

El creador, quien vive con su esposa y sus dos hijos en el barrio La Unión, en la ciudadela La Libertad de Cúcuta, se convirtió en experto para transformar las cilíndricas llantas en obras de arte.

Él, ha elaborado iguanas, ranas, aves y actualmente trabaja en osos de anteojos y camaleones para Corponor, figuras que serán puestas en el corredor verde que la Corporación Autónoma Regional adecúa en la zona aledaña al río Pamplonita, a la altura de San Rafael.

Los trabajos de Gómez no solo han servido para embellecer el paisaje urbano de Cúcuta, pues también ha enviado figuras a Yopal (Casanare) y Villavicencio (Meta).

El material lo consigue en montallantas, donde por $500 y $1.000 se las venden. Otras son regaladas en talleres de mecánica.

Una vez las llantas llegan al centro de acopio en el barrio La Unión, son clasificadas, abiertas y lavadas. A algunas se les retiran los hilos de acero y a la gran mayoría se les deja para que aporten resistencia a la figura. El material que sobra, es molido y con los granos de caucho se les da piel a los animales.

Gómez, en hojas hace los diseños de las figuras y luego elabora moldes con cartón o costales de fique, para llevar los bocetos a escala y cubrirlos con el caucho. El último paso es pintarlas con esmaltes en aceite.

La dedicación que el artista le pone a cada trabajo ha sido la clave del proyecto, con figuras realistas que no solo están transformando los entornos urbanos en espacios agradables, sino que permiten hacer un trabajo de educación ambiental.

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La opinión
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