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Mercado Libre, 60 años llevándole de comer a Cúcuta

Lunes, 3 de Julio de 2017
Este espacio es instalado en parques o calles de la ciudad y es fuente de trabajo de 150 familias.

Cuando Elda María Guerrero contempla la foto amarillenta de su madre vendiendo en lo que fueron los inicios del Mercado Libre y se emociona. No recuerda con exactitud cuándo fue la foto, pero lo que sí sabe es que creció en ese mercado.

“Por esa época, no había mucho trabajo; entonces, mi mamá sacó una mesita a vender carne y poco a poco fueron llegando más personas y tiempo después, cuando ya eran  como 20, se hizo la solicitud al alcalde de la época para poder ir por los barrios de Cúcuta vendiendo nuestros productos”, cuenta Guerrero.

Hoy, ya está retirada, pero siete de sus hijos, y varios nietos, continúan con la tradición. Dice que le hubiese gustado que sus hijos estudiarán, pero está orgullosa porque todo lo que tienen se lo deben a la venta en el mercado.

Marcelo Guerrero Contreras, de 25 años, es la tercera generación de los Guerrero en el mercado; también comenzó siendo un niño, pero él si complacerá a su abuela: estudia ingeniería electrónica, pero no deja el negocio.

Cumplieron 60 años de historia y lo que quizás aún los mantiene es el amor que sienten por lo que hacen.

Zenaida Uribe tiene 42 años de estar en el mercado. Heredó el puesto de su mamá Carlota Gutiérrez.  “Me crié aquí, entre canastos”, cuenta.

Su venta de verdura es lo que le ha dado para sostener a sus hijos, que estudian en la capital del país. Hablar del trabajo en la plaza de los barrios la entusiasma: “no podría quedarme en la casa, me aburro... aquí tengo amigos, y cada día que pasa hago uno nuevo”.

Y es que tanto para los vendedores como para los compradores ir al mercado se ha convertido en todo un paseo. Actualmente hay 150 familias que tienen un puesto en el Mercado Libre

La buena atención, así como la calidad de los productos, dicen los vendedores, es lo que les ha garantizado la permanencia en los barrios por seis décadas.

Aquí la atención comienza desde las 5 de la mañana, pero unas tres horas antes los vendedores ya han preparado sus carpas y sus productos. No hay peleas ni desorden. Todos saben dónde deben ubicarse y cómo es la logística.

A las 12 del mediodía recogen y se van a descansar para una nueva jornada.

Un kilo de historia 

(Marcelo Guerrero es uno de los jóvenes que ha heredado la tradición  de vender en el mercado.)

En 1957, durante el mandato del presidente Gustavo Rojas Pinilla, nació la propuesta del programa agrario que buscaba llevar  los productos del campo directamente a la ciudad, para venderlos en mercados satélites a precios justos.

La idea les gustó a los ya vendedores, así que hicieron los trámites y comenzaron.

La primera vez que funcionó fue en el barrio San José. Ahora, 60 años después, 150 familias cucuteñas viven de la venta de frutas, verduras, carnes, huevos y productos frescos del agro. 

Hoy recorren la ciudad e instalan el mercado en parques o calles representativas.

El lunes están en Alfonso López, el martes en San Rafael, el miércoles en San Luis, el jueves en Claret, el viernes en Cundinamarca, el sábado en Colsag  y el domingo en San José.

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