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Niños del colegio El Rodeo trabajan para rescatar la quebrada Tonchalera

Miércoles, 25 de Abril de 2018
La conclusión de una experiencia pedagógica es que urge salvar el afluente, antes de que desaparezca.  

El hallazgo de especies de aves no registradas en el paso de la quebrada Tonchalera por Cúcuta, entre ellas la viudita frentinegra y el cardenal guajiro; la alta concentración de coliformes fecales en el afluente, y la dificultad de convivir con fétidos olores, llevaron a los estudiantes de la institución educativa El Rodeo, a proteger el recurso que por años han contaminado habitantes de la zona.

La decisión se confirmó tras la presentación de un diagnóstico estudiantil hecho en la quebrada, el cual se expuso con motivo de los 10 años de labores del colegio, y cuyo fin fue sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de este recurso hídrico, que muchos consideran solo un caño de aguas negras.

La investigación de los estudiantes dejó en evidencia que hace 50 años el agua era cristalina, hoy acabada por el acelerado crecimiento de la población y las invasiones de terreno.

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En un recorrido que transcurrió por el Carmen de Tonchalá, el anillo vial, el colegio, y los sectores de Brujera, Urimaco, hasta el río Zulia, demostraron que las aguas negras arruinan la quebrada pero, increíblemente, aún sobrevive.

Édgar Orlando Ramírez, rector de El Rodeo, señaló que es urgente que la comunidad y las autoridades actúen, dados los efectos de la contaminación “de esta fuente de agua viva”, que pasa junto al colegio.

“La fuente está viva”, dijo. “Hay plantas, animales y podemos hacer algo, resucitar lo que queda, antes de que se destruya”.

También dijo que el mensaje se difundirá entre los 1.700 estudiantes del colegio, para que se amplíe el impacto, tal como se logró con el primer paso investigativo, pues contó que durante los recorridos de los estudiantes, con sus cámaras, los habitantes hicieron algunas jornadas voluntarias de limpieza.

Pero aunque la comunidad respondió, aún falta mayor atención por parte de las autoridades pues la contaminación ha convertido al colegio en una especia de isla, rodeada de aguas fétidas, provenientes de las invasiones y la misma quebrada.

Reconocimiento

Nelson Contreras, presidente de la junta comunal de El Rodeo, lamentó el estado actual de la quebrada y recordó que “hace 46 años, cuando llegué al sector, era agua cristalina, en una extensión de casi 70 kilómetros, pero se ha convertido en un desagüe de aguas negras”.

Pese a ello, felicitó “a esa juventud, con ese sentido de pertenencia y esas ganas de rescatar esta quebrada tan importante para nosotros”, y espera que si se recuperan las aguas, al menos sirvan para pastizales.

Gregorio Angarita, director de Corponor, expresó su satisfacción por el interés de los estudiantes y el colegio en la educación ambiental, y los invitó a participar en las mesas que definen acciones para la construcción de las plantas de tratamiento de aguas residuales, a la vez que puso a disposición del colegio y los asistentes la oficina de inspección y vigilancia.

Carlos Danilo Rico, estudiante del grado 10, expresó que toda la comunidad educativa quedar con el compromiso de vigilar y hacer cumplir las promesas de los entes gubernamentales, y comentó que estarán “más pendientes de limpiar los alrededores de la quebrada”, sembrar árboles, y vincular a la comunidad en el rescate de la quebrada.

Las denuncias

Además de escuchar a los estudiantes, el foro dio espacio a los ciudadanos, entre ellos Arbel Porras, ingeniero forestal, quien expresó que una de “las desgracias” de la quebrada ha sido el anillo vial, y la injerencia de empresas que talan pero no resiembran especies nativas.

Llamó la atención de Corponor para que se ordene la microcuenca de la Tonchalera, “poseedora de bosques únicos”, denominados de galería, en el bosque seco tropical. Advirtió que en la vereda Morretón (Durania) donde nace la quebrada, hay gran desarrollo de la actividad minera, que debe ser revisada.

Por su parte, el exalcalde de Cúcuta, Donamaris Ramírez, recordó que en su administración (2012-2016) se avanzó en los diseños de las plantas de tratamiento, pero no se logró el apoyo de Corponor, cuando era dirigida por Luis Lizcano.

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