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Palmarito: ¿primeros desplazados por agua?

Martes, 5 de Marzo de 2019
Hace seis meses la comunidad advirtió la actividad minera, pero el proceso de devastación avanzó.

Antes de que llegara la minería al corregimiento Palmarito, en zona rural de Cúcuta, la comunidad recuerda que hace algunos años llevaron monos, serpientes, y otros animales nativos a Cerro Mono para repoblar lo que para entonces era una zona virgen y protectora de su único tesoro: el agua.

Ramón Jaimes, habitante del sector, afirma que los caños y pozos, típicos de la zona, entre ellos Caño León “lo pasaba uno nadando, era recreativo, y hoy lo tapan con tierra”.

“Cerro Mono siempre lo hemos mirado con un sentido casi mágico: la gente iba de paseo, hay cuevas, vestigios rupestres de comunidades indígenas, bocachico, panches, pero del 2000 hacia acá, cuando  entró la locura minera, empezaron las afectaciones en áreas protegidas y estratégicas”, relata Arbel Porras, ambientalista y veedor. 

Agrega que es muy grave la “ceguera” de la corporación ambiental Corponor, frente a una zona de importancia hídrica y que incluso se ha propuesto convertir en parque natural.

“Eso estaba virgen”, decían quienes protestaron en la Alcaldía de Cúcuta, recordando que allí ni siquiera se había permitido la siembra de palma, para evitar a toda costa cualquier tipo de deforestación.

Hace seis meses la comunidad advirtió la actividad minera, y les dijo a los mineros que tenían que parar, pero el proceso de devastación avanzó, tal como comprobaron hace una semana, y el hallazgo coincidió con la falta de agua en siete veredas.

Cerro Mono consta de 17 mil hectáreas y da agua a 24 veredas, de las cuales 16 son de Cúcuta, 2 de El Zulia, y las restantes de Tibú, pero si la minería continúa, sin importar si es legal o ilegal, su única fuente perecerá y, según los habitates, podría derivar en desplazamiento forzado, no solo desde Palmarito, sino desde Banco de Arena, El Suspiro, Monteverde, y otras veredas que derivan su vida de Cerro Mono. 

“Seremos los primeros desplazados por el agua”, declaró. 

La protesta de este martes, fue conjurada con el compromiso de una visita técnica que se realizará este miércoles, y la entrega de resultados, la otra semana.

Apolinar Suárez, edil de la zona, cuenta que desde hace años “hemos protegido Cerro Mono”, razón por la que es inconcebible cómo ahora hay unas siete minas, socavones, y carbón expuesto a diestra y siniestra, mientras maquinaria pesada abre carreteras ilegales y amplía ramales que ya van a dar a la vereda El Empalme (Tibú).

Un nuevo acuerdo

Aunque toda la institucionalidad conocía lo que estaba pasando en Cerro Mono, solo la protesta comunitaria logró que hoy se realice una visita al terreno, y el lunes se entreguen resultados por parte de Corponor, que evaluará la legalidad de la actividad minera y su impacto, para determinar decisiones, aunque los habitantes insisten en que no quieren minería ni legal ni ilegal.

Wilmar Cepeda, alcalde encargado de Cúcuta, reconoció que ha faltado presencia institucional en la zona, pero que habrá garantías de cumplimiento, con el acompañamiento de la Mapp-Oea, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo, entre otras entidades.

Agregó que si la minería de la zona es legal, deberá hacerse vigilancia permanente “porque no pueden explotar de cualquier manera”, y si es ilegal, se sacará de inmediato del territorio.

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