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Parqueaderos de Cúcuta sin dolientes

Sábado, 8 de Abril de 2017
Todas las dependencias de la alcaldía se tiran la pelota cuando se les pregunta por estos lugares.

En muchas ciudades del mundo la norma dice que si no hay parqueaderos, no habrá jamás negocios. ¡No parking, no business!  Es la consigna y ello ha dado resultados espléndidos en materia de movilidad en países como Estados Unidos, España, Francia, Alemania y en el vecino Brasil.

En esas partes, no se construye ningún edificio si no se garantiza el estacionamiento a los inquilinos y a los visitantes. Esa es la regla para que los carros estén en el lugar indicado y no en el equivocado, y los resultados en materia de movilidad equivalen a no tener trancones en las vías ni accidentes.

Sin embargo, en Cúcuta sucede algo sui géneris con los parqueaderos: Habiendo muchos, a los conductores les parece mejor idea estacionar en la calle, y eso ya todos saben qué le está produciendo a la movilidad, sostiene el ingeniero de vías y transporte, Carlos Sotomonte.

El decir de los usuarios de los estacionamientos es que hay una total desidia en el tema de parqueaderos por parte de las autoridades locales. Ejemplo de ello es que no hay un plan municipal de la materia, pese a que el acuerdo 089 del 30 de diciembre de 2011 que le dio vida al Plan de Ordenamiento Territorial (POT), lo exige. 

Tampoco se conoce cuántos son los estacionamientos autorizados ni cuántos los ilegales que pululan en los barrios. 

El desorden oficial en esta materia es total, según se desprende de los intentos que hizo La Opinión para lograr que la alcaldía entregara información de los parqueaderos. De las tres secretarías que tienen que ver con el tema, Gobierno, Planeación y Tránsito, solo en esta última su titular José Luis Duarte anunció un plan para reestructurar el funcionamiento de este servicio. 

El gremio que aglutina a estos negocios admite que no ha podido salir de la informalidad, porque la alcaldía no ha puesto reglas claras ni ha trazado la hoja de ruta para organizar la prestación de este servicio, dijo el presidente de Asoparqueaderos, Luis Emiro Madariaga.

En esta asociación se llegaron a tener afiliados unos 160 parqueaderos, en todas las categorías, pero al ver que la alcaldía no daba muestras de voluntad para organizar el gremio, todos empezamos a trabajar bajo nuestras propias reglas, como repúblicas independientes, dijo Madariaga.

Los mismos administradores de estos negocios afirman que el desorden es por la falta de autoridad de la alcaldía. Si los conductores dejan estacionado el carro o la moto en la calle no es porque falten parqueaderos, sino porque la alcaldía no les impone a los infractores que los usen, dice Carlos Alirio Camacho.

Un ejemplo de la desidia que ha existido es el parqueadero subterráneo para 250 carros que se construyó dentro de la inversión millonaria que se hizo en el parque Cúcuta 300 años, por más de ocho mil millones de pesos, el cual desde 2014 se mantiene cerrado al público. 

O el del parqueadero del Parque Lineal, en pleno centro de la ciudad, que lo puso en servicio la actual alcaldía, pero se mantiene subutilizado porque los conductores prefieren estacionar en la calle.

La Opinión tuvo acceso a archivos de Planeación municipal y encontró que hasta 2015, en la zona céntrica de la ciudad, hay autorizados 206 parqueaderos (de motos y carros).

La cifra, según Madariaga, es mucho mayor, dado que en los últimos años se disparó la apertura de parqueaderos en la ciudad.

La crisis de la frontera en 2015 llevó incluso a muchos comerciantes del centro a clausurar sus almacenes de venta de ropa para habilitarlos como parqueaderos, en una flagrante violación a la norma de uso del suelo, de lo cual Planeación municipal no se ha dado aún por enterada, dijo Alirio Guzmán, consultor de obras civiles.

Tres años atrás, en 2012, el gobierno de Donamaris Ramírez intentó poner en orden a los parqueaderos y mediante el decreto 0412 fijó reglas a estos negocios  imponiendo la tarifa del cuarto de hora.

Un estudio que adelantó la Alta Consejería para la Movilidad de la época, avalado por Planeación Municipal y la Secretaría de Tránsito y Transporte, tomó muestras en 200 parqueaderos y los resultados obtenidos indicaron que los dueños de los estacionamientos reciben aproximadamente $5.000 millones al año por el tiempo que los usuarios utilizan efectivamente los aparcaderos, frente al tiempo que es cobrado en fracciones por cuarto de hora.

Los cálculos indicaron que en promedio se factura un 9.02 por ciento de tiempo adicional que no es consumido por los usuarios, pero si es cobrado por encontrarse dentro del concepto hora 60 minutos.

Desde ese año (2012), los parqueaderos deben cobrar el cuarto de hora en una tarifa que varía según la categoría del lugar, desde $275 hasta $500.

Y aunque en el centro hay suficientes parqueaderos, donde hay debilidad es en la Avenida Cero y en la calle 15, donde la gente volvió costumbre parquear sobre la vía.

Luz Eliam Suárez, asidua usuaria de parqueaderos en Cúcuta, aseguró que en ocasiones le ha tocado pagar $500 el cuarto de hora en sitios de cuarta categoría o D, todo porque la alcaldía no vigila ni hace cumplir la norma.

Esto ha volcado los carros a la calle y por eso la movilidad en sectores como el centro es terrible, asegura Madariaga.

“Por un lado, porque la ciudad no cuenta con un sistema de semaforización sincronizado, y además, porque la autoridad de Tránsito no se hace sentir”, enfatizó.

Día a día es común ver motos y carros sobre la vía obstruyendo el camino y generando embotellamiento, lo que resulta fatal en las horas pico, dijo el presidente del gremio de los parqueaderos.

Bueno saberlo

Como la alcaldía no ha reglamentado ni formalizado en la ciudad la actividad de parqueaderos de carros, en esos lugares usted puede encontrarse con muchas sorpresas.

1 Que nadie le responda por daños o robos de autopartes de su vehículo en su ausencia.

2 Que nadie le responda en caso de que le roben el carro estando en el parqueadero.

3 Se recomienda llevar el vehículo a parqueaderos plenamente reconocidos y que cuenten con vigilancia certificada.

4 En lo posible no lleve su carro a un parqueadero en altura. Las rutas de acceso y salida son muy estrechas y es propenso a accidentes. En la ciudad este año se han presentado varios incidentes en los que los administradores de estos negocios no han respondido por daños a los propietarios de los carros.

5 Recuerde, hay cuatro categorías de parqueaderos: A, B, C Y D, pero como la alcaldía no ha reglamentado el gremio, todos cobran tarifas distintas, que oscilan para la hora de parqueo entre $1.500 y $2.600.

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Orlando Carvajal