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Parqueaderos, ‘sin dios ni ley’

Jueves, 7 de Septiembre de 2017
Desde hace 5 años nadie controla estos negocios.

La próxima vez que deba dejar su carro en un parqueadero, piénse bien dónde lo hará. Algunos son ilegales, y todos cobran lo que les parece.

El último decreto que reglamentó el servicio es el 0412, es de 2012. Desde entonces, las autoridades no controlan cómo funcionan esos lugares ni qué tarifas tienen ni si reúnen los requisitos para funcionar dentro de la ley.

El gremio que aglutina a estos negocios admite que no ha podido salir de la informalidad, pues la Alcaldía no ha puesto reglas claras para organizar el servicio, según dijo el presidente de Asoparqueaderos, Luis Emiro Madariaga.

Y no hay reglas claras, porque desde hace cinco años el servicio quedó al garete ante la omisión y la indiferencia de  las secretarías de Planeación, Tránsito y Gobierno.

Cuando La Opinión acudió a los titulares de estos despachos para que dijeran por qué no hay control, máxime cuando todos los días se conocen quejas por abusos en las tarifas y porque nadie responde por hurtos y pérdidas de objetos y accesorios de los carros que se dejan allí parqueados, todos se tiraron la pelota entre ellos. Orlando Joves, secretario de Planeación, dijo que es Tránsito el responsable, pero el director de esta entidad, José Luis Duarte, respondió que le compete a Oscar Gerardino, secretario de Gobierno, mientras que este último aseguró que es a Duarte.

El decreto 0412 señala que es deber del secretario de Tránsito de Cúcuta ejercer el control para verificar su cumplimiento en cuanto a que los parqueaderos cuenten con uso de suelo de Planeación Municipal y demás requisitos que se exigen para este servicio.

El concejal Oliverio Castellanos denunció que como no hay autoridad que controle, en los dos últimos años se produjo una sobrepoblación de parqueaderos ilegales en locales que antes eran tiendas de calzado y de ropa, lo cual va en contravía de lo estipulado en el decreto.

Las tarifas están regidas, según la norma, de acuerdo con cuatro categorías: A (la más alta), B, C y D, y el mayor precio es de 2 mil pesos por la hora y 500 por el cuarto de hora. Sin embargo, en negocios categorías C, que corresponden a locales al aire libre, con un valor por hora de 1.100 pesos, cobran 2 mil 500 pesos.

Madariaga dijo que ante el descontrol tampoco se conocen los estacionamientos autorizados e ilegales que pululan en toda la ciudad.

En Asoparqueaderos se llegó a tener afiliados a unos 160 parqueaderos de todas las categorías, “pero al ver que la Alcaldía no daba muestras de voluntad para organizar el gremio, todos empezamos a trabajar bajo nuestras propias reglas, como repúblicas independientes”, dijo Madariaga.

Un ejemplo de la desidia es el parqueadero subterráneo para 250 carros que se construyó en el parque Cúcuta 300 años, por más de ocho mil millones de pesos, el cual desde 2014 se mantiene cerrado, mientras el tiempo se lo come.

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