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Peligros, mitos y verdades de las venas varicosas

Lunes, 7 de Octubre de 2019
La Opinión habló con el cirujano vascular y uno de los más reconocidos expertos del país en la materia, Luis Alberto Moreno.

La úlcera varicosa  o venas varicosas, es una enfermedad que no da tregua a la edad, pues cualquier persona que tenga un historial de insuficiencia venosa crónica  puede padecer este mal  que afecta en gran medida a las mujeres: tres de cuatro casos registrados son en este género.

Las úlceras varicosas en extremidades inferiores se da en dos tipos: vascular y no vascular, siendo la primera un problema arterial linfático. 

Según expertos el problema arterial linfático o  linfedema  es una hinchazón que se produce debido a la obstrucción del sistema linfático. Esta falla produce un bloqueo que impide que la linfa, líquido con altas cantidades de lípidos y glóbulos blancos, drene de manera adecuada, produciendo una hinchazón.

Luis Alberto Moreno, cirujano vascular y uno de los más reconocidos expertos del país en la materia, afirmó que este tipo de úlcera se da luego de que la enfermedad ha avanzado a su sexto punto, el cual es la máxima etapa de la enfermedad.

“Las  famosas ‘arañitas’ que aparecen en el cuerpo es la señal del primer estado de la enfermedad. Cuando la herida se abre y se produce secreción y dolor, estamos hablando del punto máximo: el número 6”, explicó el profesional en la salud.

Adicional a ello  Moreno precisó en que esta enfermedad no tiene correlación con la edad y se da en personas que padecen insuficiencia venosa avanzada. 

“Mujeres de 20 años que ya son madres llegan a presentar úlcera venosa debido a una insuficiencia venosa avanzada. 

Entre más tiempo se tenga la enfermedad sin tratamiento hay más posibilidad de padecerla.

 Lo más importante es que la enfermedad tiene cura.

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Los síntomas

Las molestias que afronta el paciente son tanto físicas como psicológicas: 

Físicas: afectación del sueño,  infección, secreción y una amenaza a los tendones; lo cual puede afectar directamente la movilidad en las piernas del paciente, dificultando su caminar.

Psicológicas: depresión, la cual repercute en problemas cardíacos y  falta de apetito.

Moreno precisó que en Cúcuta el 30 por ciento de la población presenta úlcera venosa, siendo el 50 por ciento mujeres.  

La estadística también reveló que han disminuido los casos donde la enfermedad avanza al punto de ser requerida la amputación de la extremidad afectada.

El tratamiento

Luego de que la enfermedad llegue al estado seis, la piel da paso a una úlcera de color rojizo; en este punto es necesario iniciar un tratamiento.

Estas terapias deben ser practicadas por el profesional adecuado: un cirujano vascular, debido a la delicadez que representa esta enfermedada para el paciente.

“Las personas pasan por muchos médicos generales y/o empíricos que tratan de curar la enfermedad, pero no hay mejoría. Estos pacientes pierden tiempo y dinero a la vez de que el riesgo del mal aumenta” explicó Moreno.

Gracias a las nuevas tecnologías en el campo médico, actualmente existen en Cúcuta tratamientos que facilitan que los pacientes continúen con sus  actividades diarias.

Se trata de técnicas mínimamente incisivas que son complementadas con  anestesia local, las cuales se  basan  en la radio frecuencia, el láser y diapositivas que permiten inyectar medicamento  y otras sustancias directamente en la úlcera.

“Estos avances innovan en el campo médico porque ya no se limitan a  las acciones diarias de los pacientes, quienes antes salían de las terapias con dificultad para caminar” explicó Moreno. 

Es de destacar que luego de realizado el tratamiento para la úlcera varicosa, el tiempo que tarda la piel, las venas y los  tejidos afectados  en volver a su estado normal oscila entre las 4 y 8 semanas; este aspecto depende del tamaño de la úlcera. Lo más importante es que hay cura para la enfermedad, dijo el experto.

 Luis Alberto Moreno.

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