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Poco a poco se va abriendo camino la política del espacio en Cúcuta

Miércoles, 28 de Octubre de 2020
Se contempla también el restablecimiento de derechos para la población de vendedores informales.

Todos los esfuerzos que la administración municipal ha hecho este año para recuperar el espacio público de la ciudad y dar una solución real y definitiva al desorden que hoy representa tener vendedores informales en calles y andenes, no solo van por buen camino sino que ya empiezan a arrojar resultados.

El secretario de Gobierno del municipio, Francisco Javier Cuadros, responsable de que esta misión llegue a buen puerto, reveló que uno de los logros alcanzados en este propósito es el consenso que hay entre los trabajadores informales en torno a que el espacio público es de todos y todos están en igualdad de derechos de disfrutarlo.

En esto hay claridad:  no puede ser superior el derecho al trabajo de los informales frente al derecho de los demás ciudadanos de movilizarse libremente por el espacio público, reflexionó el funcionario. 

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Esto se ha inculcado en las mesas de trabajo que en los últimos cinco meses ha desarrollado la alcaldía para dialogar con los vendedores informales, en el marco de la política pública que se construye para garantizar que el espacio público se respete por igual por todos los ciudadanos, pero más que esto, para que haya conciencia de que la ciudad no puede seguir inmersa en el desorden que históricamente ha imperado en la ciudad, dijo Cuadros.

El avance hasta el momento del ejercicio que se lleva a cabo con un equipo de profesionales de todas las áreas, también ha dejado sentado que este problema no se resuelve solo ni es la Secretaría de Gobierno la única responsable de garantizar las soluciones, “no, en el plan que se trazó hay actores responsables como la Policía, Área Metropolitana, Seguridad Ciudadana, Equidad y Género y los mismos ciudadanos que viven en Cúcuta, entre otros”, precisó el funcionario.

En el plano operativo, otro logro importante que se alcanzó es que por vez primera se  cuenta ya con la caracterización de los vendedores informales apostados en un polígono del centro que comprende las calles 4 a la 12, entre avenidas 4 y 8.

Este ejercicio, según Cuadros, permitió conocer cuántos son los que se encuentran ocupando el espacio público, en dónde viven, su nivel de escolaridad (ver tablas), entre otros aspectos.

En total, en este polígono se encuentran 3.757 vendedores informales, a corte del 31 de octubre.

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En su mayoría, los informales proceden de municipios  de Norte de Santander, otros de Santander, y otro tanto de Venezuela.

El 73 por ciento tiene su domicilio en la Comuna 8 de Atalaya, en ranchos informales que están regados a lo largo del anillo vial occidental.

De los 3.757 solo el 28 por ciento tiene acceso a internet y la mayor parte vive de la venta de mercancías varias, entre estas, la bisutería.

Algo que quedó al descubierto en esta población es que 1.335 ambulantes  tienen fuerte dependencia del paga diario (o también llamado gota gota), el resto surte su negocio con recursos propios, reveló el ejercicio de caracterización.

“Nosotros no negamos el conflicto que hay en el espacio público, lo que buscamos es reorganizarlo”, dijo Cuadros.

El funcionario admitió que vendedores informales hay en otros sectores de la ciudad, como las ciudadelas de la Libertad, Atalaya, Aeropuerto, al igual que en los barrios La Merced, Prados

Norte, hacia donde también se extenderá el control urbano.

No obstante, Cuadros explicó que lo que se está implementando en esta administración obedece a que en todos los procesos que se intentaron en las pasadas administraciones para reorganizar el espacio público se falló porque no hubo planeación sostenida, “pero más que eso, porque no había mandato legal sobre el tema, es decir, no se contaba con instrumentos de ley para intervenir el fenómeno”.

Cuadros dijo que hay muchas cosas por hacer en la tarea de formalizar y regular el espacio público para comprender la economía popular que allí sucede. Esa economía –añadió- la vamos a formalizar, pero no en los centros comerciales ni vamos a despejar la avenida sexta y ya no vamos a ver vendedores estacionarios en ese punto. 

Dijo que el reto va a ser incluirlos en nuestra estética, en el ordenamiento territorial, al igual que en los desarrollos económicos, en un ejercicio regulatorio, pero esto último se cumplirá el próximo año en un debate abierto con todos los actores, dijo Cuadros.

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Dentro de lo que se viene trabajando en el marco del tema de posicionamiento del proyecto se contempla también el restablecimiento de derechos de esta población de vendedores y, frente a ello, Cuadros dijo que algo que se tiene que hacer es brindarles aseguramiento social a todos los 3.755 informales, a través de la Secretaría de Salud. Pero también se contempla la reubicación.

“Claramente hay vendedores que están en espacios públicos que no pueden ocupar, como el Parque Santander, que es considerado punto de encuentro en un evento de desastre natural, lo cual, si se mantiene ocupado de ventas sería un obstáculo para las labores de salvamento”, indicó Cuadros.

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