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Prematuro de 500 gramos logra sobrevivir

Sábado, 12 de Octubre de 2019
Thiago es un milagro de la vida, recibió atención en la Medical Duarte, en Cúcuta, durante 18 semanas.

El cordón umbilical estaba obstruido y no podía recibir el alimento y el oxígeno necesario dentro del vientre, por eso, Thiago Emmanuel Ramos Carrascal debió llegar mucho antes de tiempo a este mundo.

Tan solo tenía 26 semanas de gestación (6.5 meses aproximadamente) cuando sus padres María Alejandra Carrascal Carrascal, de 33 años; y Uriel Ramos, de 28, recibieron la noticia de que él debía nacer. El alumbramiento ocurrió el 11 de junio a las 8:30 de la noche en Cúcuta. 

Thiago Emmanuel Ramos pesó entonces 540 gramos y talló 29 centímetros y desde ese momento empezó a luchar por su vida bajo el cuidado de siete pediatras, 11 jefes y 20 auxiliares de enfermería y seis fisioterapeutas de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal (UCIN) de la Clínica Medical Duarte.

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De acuerdo con el equipo médico del centro de salud, pese a haber nacido en extrema prematurez, el bebé es el reflejo de un verdadero milagro, pues, en casos como estos, la probabilidad de vida no supera el 20%.

“Este pequeño tuvo una recuperación muy positiva, sin complicaciones y sin secuelas que afectan su desarrollo normal”, según un comunicado de la Clínica Medical Duarte.

Un largo proceso

María Alejandra Carrascal y Uriel Ramos siempre supieron que el proceso de su hijo iba a ser largo y delicado, por ello pusieron su fe en Dios y en el personal de la institución, que le brindó atención especializada y acompañamiento permanente.

Durante 18 semanas, el niño fue atendido por los doctores Richard Claro e Iván Chacón, pediatras neonatólogos de la clínica Medical Duarte. 

“El caso de Thiago es especial, él ha salido adelante en muy buenas condiciones a pesar de su prematurez extrema, gracias al tratamiento múltiple que recibió”, explicó Claro.

La ventilación mecánica, el soporte ventilatorio invasivo y el descenso de parámetros ventilatorios ayudaron a que ahora el bebé Thiago tolere el oxígeno ambiente sin presentar ningún problema respiratorio, resaltó el neonatólogo. 

Carrascal también habló de lo vivido estos casi cuatro meses. “Fue un proceso largo y difícil. Sin embargo, en UCIN siempre me apoyaron, me permitieron estar junto al bebé todo este tiempo en el que pude ver cómo fue su evolución”, señaló la madre.

Según el especialista Richard Claro, estos casos permiten mostrar a nivel regional el compromiso que hay en la institución al momento de atender en tiempo real a este tipo de pacientes.

Aseguró, además, que incentiva a los profesionales de la salud a brindar un servicio óptimo ligado al manejo de las nuevas tecnologías.

Thiago es el prematuro más extremo que se ha atendido en la Clínica Medical Duarte, lo que refleja la sobrevida de esta población.

(Emmanuel Ramos Carrascal junto a Rubén Darío Santiago Salazar, gerente médico de la Clínica Medical Duarte; Eliana Gómez, médico general; Richard Claro, pediatra neonatólogo; Martha Matamoros, pediatra; y Flanklin Augusto Santiago, psicólogo clínico.)

 

Su regreso a casa

El martes de esta semana, el 8 de octubre, Thiago Emmanuel Ramos volvió al seno de su hogar, en donde recibirá el mejor tratamiento para continuar su desarrollo: el amor de sus padres y demás familiares.

El prematuro salió de la clínica con una talla de 48 centímetro y aumentó su peso a 1.980 gramos, ya se alimenta con lactancia materna. 

“Para la Clínica Medical Duarte solo tengo palabras de agradecimiento, todo su personal fue clave para lidiar con este proceso, fueron muy humanos y profesionales”, concluyó la mamá de Thiago.

María Alejandra Carrascal y Uriel Ramos asumen con gran responsabilidad el cuidado de su hijo y deben consultar periódicamente al nutricionista, fisioterapeuta, neurólogo y al oftalmólogo pediatra, para valorar su neurodesarrollo.

Con información de la Clínica Medical Duarte

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