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‘Soluciones en salud de la región en dos meses’

Viernes, 16 de Noviembre de 2018
El Superintendente Nacional de Salud, Fabio Aristizábal, escuchó durante cuatro horas las quejas de los usuarios de Cúcuta. 

Hay tanto pesimismo e incertidumbre porque se produzca la mejoría de los servicios de salud en Cúcuta, que todas las promesas que el viernes hizo el superintendente nacional de Salud, Fabio Aristizábal, para poner punto final a la desatención, fueron recibidas por los usuarios como mentiras.

Al funcionario le costó gran trabajo lograr enderezar los ánimos de veedores, pacientes y ciudadanos del común que el viernesr asistieron al foro que él convocó para conocer la forma en que se vienen prestando los servicios en esta capital. 

Hace tres años, cuando vino a Cúcuta el anterior superintendente, Norman Muñoz, también había prometido el cielo y la tierra a los cucuteños en relación a  que al mal servicio se le pondría fin, pero no fue así, la atención empeoró, por eso cada vez que Aristizábal intentaba explicar la forma en que se iba a cambiar el viejo sistema y la malas prácticas que se están dando con los servicios de salud, los usuarios le respondían con un ‘no le creemos’.

 Algunos veedores, como Eliana Cáceres, enferma de cáncer, le llegó a recriminar a Aristizábal en que tampoco creía que el presidente Iván Duque iba a arreglar esto, que su voto por él lo había perdido. “No creo que usted ni Duque den solución al mal servicio de salud que nos prestan, no les creo”, acotaba la mujer una y otra vez.

Fue entonces que el superintendente se levantó de la silla en que estaba sentado, y en tono enérgico pidió que lo escucharan, así como él lo había hecho antes con las 51 personas que expusieron sus quejas.

 “Miren, el problema de la salud que heredamos es el más grave en la historia del país. Créanme que comparto su pesimismo, porque en realidad la cosa es bien grave, pero les quiero plantear lo siguiente: denme dos meses para darles soluciones a los problemas que plantearon aquí. Les prometo que al término de ese lapso publicaré en el periódico local todas las soluciones”, les dijo Aristizábal a las más de cuatrocientas personas presentes en el salón principal del hotel Casa Blanca.

El funcionario dijo que él confía mucho en su sistema, pero también hay que erradicar a aquellos que vienen abusando del sistema, sacándole plata, vendiendo los medicamentos, sacando citas que no necesita, de lo cual los veedores no denuncian.

Dijo que hay una ley en camino con la cual se pondrán en cintura a las Eps, a los secretarios de salud, a los gerentes de hospitales y Eps, y también a los alcaldes. “Nuestra intención es combatir la corrupción en todos los niveles y para ello se necesita del concurso de todos”, dijo Aristizábal.

Dijo que en menos de 90 días esa ley le va a permitir a la Supersalud sancionar hasta por 8.000 salarios mínimos mensuales vigentes a una Eps. 

También a los gerentes, ahora –dijo- es la persona natural la que va a tener que pagar por las desatenciones, no con plata del sistema, sino de su propio bolsillo, y vamos destituirlo e inhabilitarlo hasta por 15 años, que no pueda estar en una entidad pública ni privada.

Dijo que su compromiso es también acabar con la corrupción tanto en la supersalud como afuera de ella.

En relación a las Eps que no prestan el servicio con calidad, el superintendente no dio nombres, porque según él lo recusaban, pero sí aseguró que aquellas que no están prestando los servicios, las que tienen a sus usuarios abandonados, serán sacadas de Cúcuta. No se angustien cuando escuchen en las noticias que se acabó una Eps. Nosotros los vamos a pasar a una mejor, porque se van a acabar las que no cumplen, subrayó el funcionario.

Esto que escuché aquí también sucede en otros departamentos. Pero sabe qué, no tienen otra alternativa ustedes conmigo: hacer un acto de fe. Yo les aseguró que les voy a cumplir. dijo Aristizábal.

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Mujeres levantaron su voz

Las mujeres de Cúcuta que padecen cáncer de mama le plantearon al superintendente de salud, Fabio Aristizábal, que  debe hacer algo urgente para que no se siga violando el derecho a la vida por las Eps.

Ángela Leal, paciente de cáncer y miembro de la asociación de mujeres con cáncer ‘Pañoletas de colores’ recriminó el trato que reciben de las Eps, cuyos representantes no atienden a los pacientes ni dan la cara cuando se les busca.

Alejandra Reyes, otra paciente con esta enfermedad, le pidió a Aristizábal poner fin al sufrimiento de estos pacientes en Cúcuta, a para los cuales no hay mastólogos ni oncólogos y por ello muchas mujeres mueren esperando el tratamiento.

Esto ocurre en casi todas las Eps de la ciudad, pero con mayor intensidad en Coomeva y Ecopsos, dijo Reyes.

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