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James Schutmaat Loew forma músicos ocañeros

Domingo, 12 de Mayo de 2019
Desde su llegada ha tenido el apoyo del Instituto de Cultura y Bellas Artes.

A Ocaña llegó en 1980 procedente de Estados Unidos y como integrante de la orquesta sinfónica de Barranquilla. Él, James Schutmaat Loew, se enamoró de la Provincia y se quedó a vivir en el oriente colombiano.

En la región descubrió un gran potencial para la música y actualmente es el director del Conservatorio de Ocaña. Vive en la urbanización El Lago y desde su llegada ha tenido el apoyo del Instituto de Cultura y Bellas Artes.

De Ocaña solo sale a conciertos en Bogotá y Barranquilla, ciudades donde además ofrece talleres.

En el Conservatorio se encarga de liderar los semilleros de músicos jóvenes, especialmente de los que interpretan instrumentos de cuerda y de viento. 

El amor por la música se lo debe a su mamá, quien también fue maestra y ayudó a potencializar el talento de decenas de ocañeros.

A pesar de que Schutmaat reconoce que en la Provincia hace falta un apoyo decidido de los entes gubernamentales para los procesos formativos artísticos, también destaca el cariño del público y el gusto que hay en la ciudadanía por la música clásica. 

Actualmente Schutmaat orienta a 34 estudiantes y en ellos inculca no solo el perfecto manejo de los instrumentos, sino valores para la vida.

El artista recordó que en la década de los 80, en Ocaña estaba en furor las rancheras y abundaban los mariachis en las calles dando serenatas.

Con el paso de los años pasó de admirar a los músicos locales y fue en 1992, cuando logró con el apoyo de la Alcaldía darle luz verde a un proyecto formativo del que también participó el maestro Martín Navarro.

Para Schutmaat la música es una herramienta que permite mejorar la convivencia pacífica de los pueblos. 

“Los grandes científicos tuvieron una inclinación hacia la música para desarrollar el conocimiento. Las notas musicales ordenan la mente y el alma, más cuando se hace música entre amigos”.

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