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Libros humanos, todos tienen una historia por contar

Viernes, 8 de Septiembre de 2017
Los asistentes a la Fiesta del Libro podían tomar en préstamo un texto, lo curioso es que el libro era una persona.

La lectura, placer para quienes disfrutan de las letras y de los mundos que con ellas se construyen, dio un giro en la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero. Las reglas se rompieron y con creatividad, un grupo de 33 universitarios ideó una estrategia para promoverla: las bibliotecas humanas.

Los estudiantes de comunicación social de la Universidad de Pamplona, sede Villa del Rosario, liderados por la docente Andrea Quiñónez, movieron a decenas de espectadores en la Fiesta del Libro de Cúcuta, quienes al ingresar a la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero eran motivados a escoger un libro para leer.

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Tras la inscripción y la selección del libro, se lo llevaban en préstamo por 15 minutos, lo curioso es que el libro era una persona, el protagonista para que durante ese tiempo contara su historia.

Herminson Molina

“Lo que buscamos es darle un nuevo sentido a la idea de la biblioteca y de la lectura, entendiendo que todas las personas tienen una historia por contar y en ese sentido, todos somos libros y podemos rescatar la tradición oral”, dijo la académica.

Manos a la obra

Sobre una mesa, cual biblioteca con estantes, estaba la oferta literaria. Textos con portada, contraportada, sinopsis y ficha técnica. Las historias para leer eran la de una activista trans, sobre el consumo de drogas, pedagogías alternativas y la de una casa convertida en albergue de viajeros. Para hacer el ejercicio, escogimos ‘La historia de un guerrero barrista’.

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Sentado en una silla roja, en sus manos portaba un libro, delgado y con el escudo del Cúcuta Deportivo bordado en su camiseta y en un canguro nos recibió. Él, Herminson Molina, de 21 años, es el líder de la Banda del Indio en la Comuna 6.

Vive en el barrio Toledo Plata y a su cargo tiene 200 muchachos que como él, ingresaron a las barras bravas desde muy jóvenes. Herminson lo hizo a los 11 años y la razón, alejarse de los problemas en la casa y encontrar afecto en la barra.

Presentación en físico que le dieron a los libros para que los asistentes los escogieran. Luego los libros se convirtieron en humanos.

Viajó en tractomulas y en su mente quedó grabado como hace 10 años vio morir a un hincha del Tolima por defender un trapo, una bandera, la vida de los barristas.

La pasión por el Cúcuta Deportivo lo ha llevado a conocer gran parte de Colombia y algunas ciudades en el exterior. En la barra lo conocen como ‘Condorito’ y tras la muerte de su hermano, el 20 de marzo de 2014, quien también pertenecía a la barra, cambió su pensamiento y ahora promueve la paz entre los hinchas.

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“A nosotros nos estigmatizan, creen que todos somos delincuentes y en la barra hay jóvenes con sueños que quieren salir adelante, muchos estudiados”, dijo Herminson.

Los jóvenes guiados por él, sacaron su propia marca de ropa con el nombre de la barra: La Banda del Indio. Producen camisetas tipo polo y se están formando en el Sena en diseño, estampados y confección.

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Eduardo Rozo