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Maravillas en arena, una exposición al aire libre

Sábado, 8 de Septiembre de 2018
El secreto para conseguir dureza en una escultura hecha con arena está en la compactación del material. 

Una espátula en la mano derecha y una pequeña brocha en la izquierda, le ayudan a perfeccionar los detalles de su enorme gorila. El rostro es tan real que semeja a los monos que cuidan a tarzán en la selva y la corpulencia de su torso se parece al temido personaje de la película King Kong.

Elaborando la escultura, Jairo Alonso Contreras Montenegro demoró seis días. Él, nacido en Chinácota, criado en Ragonvalia y radicado en Cúcuta hace 20 años, se convirtió en un especialista para convertir el arte efímero de tallar en arena, en obras con firmeza que pueden durar hasta seis años bajo techo.

El gorila, de tres metros de alto, hace parte de las nuevas atracciones del Ecoparque Comfanorte y junto con él, fueron tallados un cocodrilo, un oso de anteojos, un oso perezoso y cuatro jaguares.

Las obras están dispersas en el Ecoparque y con ellas se busca sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de hacer un buen uso del territorio, garantizando así el equilibrio que debe guardar la naturaleza para que especies como estas puedan habitar en el planeta.

Si bien en la región no existen gorilas y su hábitat son los bosques africanos, con la escultura se quiere enseñar que la naturaleza no tiene fronteras y que la humanidad está llamada a la adopción de prácticas amigables con el ambiente.

Por ello, también aparecen en escena los jaguares, felinos que tienen a Norte de Santander como corredor biológico para desplazarse a Venezuela. Además, está el oso de anteojos, especie que habita en la región y está en vía de extinción.

Contreras, maestro en artes plásticas y licenciado en educación artística, empezó a tallar las esculturas desde el 14 de julio y su satisfacción es ver el asombro de niños y de adultos que no creen que es arena.

Finos detalles

Las esculturas de Contreras son un banquete de finos detalles, el oso perezoso, bajo la técnica de relieve, fue pintado con aerosoles y su apariencia pendiendo de una rama, se funde con los árboles que ondean en el ambiente.

Trabajando esculturas de este tipo, Contreras tiene ocho años y el talento para las artes lo descubrió de niño, cuando ayudaba a su papá a elaborar carteleras para las clases de geografía en Ragonvalia. 

Luego, empezó a explorar con arcilla y sus primeras esculturas, siendo empírico, fueron con este rico material que abunda en la región. 

Contreras con su técnica ha participado en festivales que se cumplen en el interior del país y en otros lugares como Uruguay, México y Brasil. El compartir con otros artistas le ha permitido perfeccionar su trabajo y esto quedó demostrado con lo hecho en el Ecoparque Comfanorte.

El secreto para que la escultura quede firme está en la compactación de la arena, material que en Norte de Santander y según Contreras, tiene contenido arcilloso.

“Lo primero que hacemos es preparar unos cofres con madera o metal y luego se empiezan a llenar por niveles con abundante agua. El truco es el equilibrio entre arena y líquido hasta alcanzar un punto ideal para tallar”.

Preparada la arena, pies a la escalera y manos a la obra. Las esculturas se tallan de arriba hacia abajo y en obras como el gorila se utilizaron 12 metros cúbicos de arena. En las demás el promedio está entre 7 y 10.

Las esculturas pueden ser apreciadas en el Ecoparque Comfanorte. Cada una tiene una guía informativa para que el recorrido sea educativo.

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Eduardo Rozo