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Sinfónica Juvenil de Cúcuta mantiene calidad

Jueves, 14 de Febrero de 2019
El maestro José Rafael Pineda dejó el legado a su nieta Silvana Pineda Afanador.

Hace un año y cuatro meses partió de este mundo el maestro José Rafael Pineda Solano, a los 91 años. Su vasto legado musical quedó en manos de su nieta Silvana Pineda Afanador, quien fue preparada por el carismático abuelo para cumplir con esa tarea.

“Recuerdo que el sábado antes de morir estábamos en la escuela y el me pidió llevarlo a la casa porque se sentía mal. Esa fue la última vez que estuvo en su templo de enseñanza, por la noche lo llevamos a la Clínica San José y días después, antes de fallecer, me dio la bendición y me recomendó la escuela”.

De acuerdo con Pineda Afanador el legado es lo mejor que pudo dejarle su abuelo. “Desde los tres años empecé a ir a las clases de música y ahora es mi proyecto de vida”. 

La nieta del maestro Pineda, quien es música de profesión, se propuso darle otro aire a la escuela manteniendo la pedagogía de su pariente y para seguir operando con normalidad renunció a sus trabajos en la Fundación Nacional Batuta, en la oenegé Crecer en Familia y en la correccional de menores.

“En la casa donde funciona la escuela llevamos 18 años y esta semana firmé la salida de allí, queremos refrescarnos y posiblemente nos mudemos en abril a una casa en el barrio Lleras”, dijo Pineda Afanador.

La joven líder hizo una remodelación de la actual sede y cuando los niños y jóvenes llegaron en enero se encontraron con nuevos grupos y programas. “Al principio fue difícil la transición, en mi oficina hay un cuadro que nos regaló el pintor Alfonso Suárez y en el que aparece mi abuelo dirigiendo y mirándome a mi todo el tiempo”.

Para la nieta del maestro y sus fieles alumnos ver el cuadro despierta sentimientos. Daniela Bustamente, de 18 años y quien es una de las asiduas visitantes de la escuela, dice que la sinfónica es una gran familia y que todos se propusieron la meta de honrar la memoria del maestro y mantener vivo su legado.

“Ingresé a la escuela en 2012 y el maestro tenía diversas formas de llegarnos que vemos representadas en su nieta Silvana”.

(Silvana Pineda Afanador junto con su abuelo José Rafael. Él, la formó para que diera continuidad a su obra musical y formativa en la frontera. | Foto. Cortesía)

35 años de labores

Este año la escuela del maestro Pineda cumple 35 años de ininterrumpidas labores y para celebrar el aniversario Pineda Afanador junto con su grupo de estudiantes están programando para diciembre un concierto salido de lo común.

“Durante todo el año tendremos actividades y en diciembre estaremos tocando como banda sonora de una película en vivo. Interpretaremos la obra Pedro y el lobo”.

A Pineda Afanador la motivan tanto las enseñanzas de su abuelo como el cariño de los estudiantes. Cuando ella recibió la batuta había 22 jóvenes y actualmente la cifra se elevó a 82.

“El primer concierto que dimos tras la muerte de mi abuelo proyectamos una entrevista que le habían hecho y a la pregunta de cómo se imaginaba la escuela en el futuro dijo: en manos de mi nieta silvanita dirigiendo la Novena Sinfonía de Beethoven y yo al otro lado pidiendo para que ustedes le colaboren”.

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Eduardo Rozo