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Emprendimientos luchan por sobrevivir en cuarentena

Sábado, 18 de Abril de 2020
Ha sido muy importante contar con el uso de las tecnologías para mantener contacto con los clientes.

Llegar a un país como migrante y emprender un negocio no es tarea fácil. Pero hacerlo, lograrlo y mantener el negocio en medio de la COVID-19 es más complicado todavía. Aun así, Belkis Elena Torres sigue apostándole a su panadería familiar.

Esta tachirense llegó desde el poblado de La Grita hace tres años a Colombia con la ilusión de tener su propio emprendimiento y superarse. Hace siete meses y medio logró arrancar su panadería y café, en el barrio La Playa, de Cúcuta.

“De este negocio dependen mi familia, algunas personas que ayudamos en Venezuela y el personal que labora propiamente en la panadería. Con esta situación seguimos trabajando de forma domiciliaria, a puerta cerrada, solo algunas horas al día atendemos a las personas, y así despachamos los productos necesarios”, contó la venezolana.

El emprendimiento de Belkis es llevado por ella misma a través de redes sociales (@Pantastyco) y sostiene que el uso de las tecnologías en medio de la crisis de la COVID-19 o sin la pandemia, es esencial para mantener los negocios.

“Para mí son vitales las capacitaciones, así esté el negocio cerrado o abierto. Es importante seguir aprendiendo y buscando las herramientas necesarias para seguir adelante, así como el uso de las tecnologías y de las redes sociales es vital para mantenerlo activo. De esta manera, damos a conocer nuestros productos y vía internet se puede pagar, se puede hacer cualquier gestión. Esta es una herramienta importante que nos ayuda a vender más, sobre todo ahora que la gente no está saliendo a la calle”, consideró.

Al igual que Belkis, la venezolana Mariluz Sánchez mantiene su pizzería abierta. Ella es de Guarenas, estado Miranda, y hace año y medio inició su emprendimiento, luego de tres años y medio de haber llegado a la capital nortesantandereana.

“De mi negocio depende no solamente mi familia sino las familias de cuatro trabajadores más. Por eso decidimos seguir a domicilio ,ofreciendo el servicio gratis en las zonas cercanas al restaurante”, dijo.

Explicó que como las ventas disminuyeron considerablemente, entonces estableció un plan de pagos con los proveedores y servicios, a través de abonos para poder seguir operando.

Sánchez, quien tiene su negocio en el sector de Guaimaral, reconoce que para ella ha sido vital capacitarse para crear nuevas estrategias y superar el primer impacto de la nueva realidad de su negocio por el coronavirus.

“He aprovechado algunas herramientas gratuitas que han estado disponibles en internet. Y además ha sido muy importante contar con el uso de las tecnologías para mantener contacto con nuestros clientes y generar nuevos compradores. Quizás antes no había valorado la importancia de las redes sociales y las plataformas electrónicas como ahora, por ello estoy dándole mayor interés a estos medios”, enfatiza.

Sin embargo, para Luisa Elena Montano de Morales y su familia de Barquisimeto, estado Lara, la situación no es igual. Ella y sus seres queridos, abrieron el Hotel VIP Caobos, en el sector que lleva el mismo nombre, y la crisis de la pandemia los ha golpeado fuerte.

“Iniciamos con un pequeño hotel, que es una especie de posada, con nueve habitaciones. Es un proyecto netamente familiar donde prestamos un servicio bastante económico en una buena zona de Cúcuta (…) Del negocio depende toda la familia, ya que mis hijos también migraron y además tenemos dos empleados colombianos. En este momento no sabemos qué vamos hacer”, cuenta.

Asegura que actualmente están subsistiendo con unos ahorros que tenían para pagar cosas básicas como la alimentación del núcleo familiar, integrado por siete personas.

La situación del emprendimiento de Leonardo Linares (@solucionesempresarial21) es diferente. Él se encarga de brindar asesoramiento a las empresas con respecto al diseño e implementación de sistemas de gestión en seguridad y salud en el trabajo, y sigue laborando parcialmente.

Él se vino a Cúcuta hace cuatro años y dos meses desde Venezuela y con su emprendimiento les da trabajo directo a 13 personas.

“Nuestro trabajo se desarrolla parcialmente, sobre todo con las empresas que aún están funcionando, pero además estamos preparando a las empresas que se reactivarán a partir del 27 de abril, elaborando protocolos y tomando las medidas de seguridad pertinentes para prevenir el contagio de la COVID-19”, explicó.

Sus ganas de seguir adelante no se detienen. “Mayormente trabajo en casa, creando grupos de WhatsApp con los clientes, suministrando información constantemente, elaborando guías instruccionales para abordar el coronavirus en ámbitos laborales, realizando capacitaciones virtuales, procesando información y más”, cuenta este oriundo de San Cristóbal.

Explica que a pesar de la disminución de los ingresos, que rondan en aproximadamente un 15%, desde inicios de abril decidió reducir gastos. “Solicitamos la reducción del arriendo, sacamos a los trabajadores de vacaciones en la primera quincena de abril, laborando bajo la modalidad de trabajo en casa, ahorrando así el auxilio de transporte, eliminando gastos innecesarios”, detalla.

Confianza en los emprendimientos

Para Tábata Carolina Fernández, directora de Cúcuta te Impulsa, en este momento de aislamiento preventivo obligatorio por el coronavirus no es opcional si se quiere o no entrar en la era online. Se debe hacer y ya, “quien se resista a la tecnología es ser necio en la historia y en este momento morirás comercialmente”.

“Esta situación nos llevó a adelantarnos tecnológicamente de 3 a 5 años, dependiendo del rubro al que te dediques. Es decir, lo que se pensaba iba a ser el uso de plataformas para el 2023 y 2025 es lo que se está consumiendo en este momento de la historia. Ahora, nada va a llegar a ser como antes de marzo, porque definitivamente la forma de consumir, la forma de hacer intercambios comerciales va a ser y será netamente tecnológico”, indicó.

Sobre esto en particular está orientando Fernández al grupo de venezolanos, colombo-venezolanos, retornados y cucuteños que a través del movimiento ‘Cúcuta te Impulsa’, promueve sus emprendimientos en la ciudad.

Tábata tiene cuatro años en Colombia y llegó desde Barquisimeto, estado Lara. “Soy parte de Cúcuta te Impulsa y realmente la única que depende de esto soy yo, pero es un movimiento hecho Ad honorem, sin ningún tipo de monetización. Se iba a empezar a monetizar en estos días con unos cursos que se iban a dar, pero con esta situación se ha aplazado”.

Ella sigue brindando herramientas a su grupo de emprendedores, no pierde la esperanza en ellos y en sus negocios, por lo que hizo un llamado a las entidades locales a brindar apoyos a este tipo de emprendimientos levantados de forma legal en el país.

“Estamos organizando clases en vivo en las que hablamos de cómo nuestros emprendimientos pueden sobrevivir en tiempos de coronavirus. También difundimos agendas académicas y culturales para que nuestros seguidores puedan educarse y entretenerse”, señala.

La directora de Cúcuta te Impulsa admitió que existen algunos riesgos con ciertos emprendimientos que podrían quebrar por la zozobra que genera esta situación de la pandemia. Sin embargo, se mostró confiada en que los emprendedores que hacen parte de esta red colaborativa puedan descubrir formas distintas de seguir trabajando de forma online.

Pero, también hizo un llamado a las entidades de cooperación internacional y a entidades del Gobierno colombiano como el Sena, Innpulsa y demás instituciones, para que destinen recursos para apoyar a los emprendedores de la región, sin que haya exclusión por género o nacionalidad.

Apoyo en la región

La Gobernación de Norte de Santander y Bancóldex abrieron una línea de créditos especiales que denominaron Norte de Santander Responde, por un cupo inicial de 12.000 millones de pesos.

Las micro y pequeñas empresas del territorio que hayan sido afectadas por la crisis sanitaria del coronavirus podrán optar por esta herramienta financiera que les permitirá afrontar la situación.

Las personas naturales o jurídicas que tengan una actividad productiva, microempresarios y pequeñas empresas del sector económico tendrán la posibilidad de acudir a esta línea de créditos.

Según la página web de la Gobernación, estos son los pasos a seguir:

1. La persona interesada solicita la línea de crédito ‘Norte de Santander Responde’ a su entidad financiera con cupo en Bancóldex.

2. La entidad financiera analiza, estudia y aprueba la solicitud del crédito.

3. Si la entidad aprueba el crédito, le solicita a Bancóldex los recursos para el empresario o trabajador independiente.

4. Bancóldex desembolsa los recursos a la entidad financiera.

5. La entidad financiera desembolsa el crédito con recursos Bancóldex al empresario o trabajador independiente.

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