Los inmigrantes que llevaron a Francia a la cima

Lunes, 16 de Julio de 2018
De los 14 jugadores, dos nacieron en África y los otros 12  tienen padres o ancestros del continente negro. 

La última vez que un equipo africano se quedó por fuera de la fase definitiva de un Campeonato Mundial de fútbol fue en la edición de 1982, disputada en España. En la última Copa volvió a pasar, o por lo menos sobre el papel. De los cinco equipos que consiguieron llegar a Rusia 2018 (Nigeria, Túnez, Senegal, Marruecos, Egipto), ninguno logró superar la fase de grupos. Sin embargo no todo estuvo perdido para el continente africano, pues la selección francesa, esa que se llevó la preciada Copa, tuvo en sus filas a 14 jugadores nacidos o con ascendencia africana. Es decir, si el equipo mundial es conformado por 23 hombres, los 14 de sangre africana significaron la mayoría. 

El equipo francés siempre ha tenido jugadores de países africanos o sus territorios y ha sido bueno no solo para el futbol sino para todo el deporte francés. Estos están orgullosos de ser franceses pero por su origen y su niñez tienen amigos, familia en diferentes países”, dijo Didier Deschamps en declaraciones a los medios durante el pasado Mundial.

De los 14 jugadores, dos nacieron en África: Samuel Umtiti (Camerún) y Steve Mandanda (Congo). Ambos fueron nacionalizados franceses y ahora defienden los colores de los ‘Bleus’. Los otros 12  tienen padres o ancestros del continente negro. 

Comparados con la del '98'

Los hombres dirigidos por Deschamps han sido comparados por diferentes medios europeos con la primera comitiva campeona de los galos, la de 1998, esa en la que la capitanía la portaba el mismo técnico que el pasado domingo levantó la copa. Y es que no es para menos, pues en esa ocasión, de los 22 seleccionados que acudieron a la cita, tan solo ocho eran de origen “francés puro”. 

Para no ir muy lejos, el legendario Zinedine Zidane, ganador entonces, tiene sus orígenes en Argelia. También sobresalen de aquella selección Patrick Vieira, nacido en Senegal, y Marcel Desailly, oriundo de Ghana. 

El fin de semana se repitió la historia, un hecho de resaltar en una época en la que la inmigración ha sido protagonista. En este caso, ha sido esta la que ha llevado –con gran incidencia- a los galos a coronarse otra vez como campeones del mundo. 

Estos son los africanos –de sangre o nacimiento- que el domingo celebraron un Mundial.