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Nora se convierte en niña y narra divertidas historias infantiles

Viernes, 29 de Septiembre de 2017
Es una escritora nacida en Medellín que ha dedicado gran parte de su vida a narrar historias para niños.

En su rostro semeja la experiencia de años de escritura y sus ojos no han perdido el brillo que tienen los niños cuando se divierten sin cansarse.

Ella es Nora Aristizábal, escritora nacida en Medellín que ha dedicado gran parte de su vida a narrar historias para niños y a promover la lectura con divertidas historias que han sido publicadas por Panamericana.

Invitada por la editorial estuvo esta semana en Cúcuta, donde compartió con decenas de estudiantes y a quienes dictó talleres de lectura y de motivación a la escritura.

En la promoción de sus libros ha recorrido gran parte del país y se convirtió en aliada del Plan de Lectura y Escritura del Gobierno Nacional. “A docentes, padres y estudiantes les digo que no solo se trata de hacer trabajos para cumplir con lo académico, sino utilizar los libros como una herramienta divertida que es vital para el desarrollo humano”.

A su paso por la frontera hablamos con la escritora, quien ahondó en los talleres y en sus publicaciones.

¿Cómo se gana a los niños en los talleres?

Sacándolos de la rutina y haciendo representaciones teatrales improvisadas a partir de las obras que estamos leyendo. Por ejemplo, con el libro ‘Visita al parque derretido’, siempre escogía a un niño de gafas para ser el personaje principal. La razón es que en los colegios casi siempre son víctimas de burlas por usar anteojos, entonces lo convertimos en el protagonista y así vamos en sintonía con el libro, donde aparece un extraterrestre invisible y lo que único que se le ven son las gafas.

¿Tiene otras historias?
Sí. Está ‘Sueños entrelazados’, que es la historia de dos hermanos que sueñan y sirve para estimular el cuidado de la naturaleza. En la historia la niña llega a un bosque muy hermoso, pero el niño vive una pesadilla, donde todo a su alrededor es sucio y lleno de basura. La clave es enseñar la palabra reciclaje y al decirla, desaparece la basura y emerge el brillo de la naturaleza.

¿De dónde viene la vena artística?
La pasión viene desde niña. Cuando estaba pequeña formamos un club de lectura con varias amigas, escribíamos y leíamos juntas, conseguimos libros y eso me despertó el interés. Encontré con beneplácito que en Cúcuta hay clubes de lectura como el del colegio Santa Teresita de La Libertad. Ese es un gran inicio para ser un escritor.

¿Sólo escribe de literatura infantil?
Así empecé y mis primeras publicaciones fueron de ese corte. Siempre he pensado que los niños son los personajes más importantes en la Tierra, porque son los que van a tener la responsabilidad de cuidarla en el mañana. Pero, también he escrito libros para jóvenes y adultos como la historia de Rogelio Salmona, el arquitecto más importante de Colombia.

¿En sus textos infantiles ahonda en temas en particular?
Busco que el niño se enganche con la historia y que sea emocionante porque uno de mis propósitos es despertar en ellos el interés por la lectura. Por ello generalmente son historias fantásticas y para narrarlas hago el ejercicio de volverme una niña. Todos tienen distintos mensajes.

¿Actualmente en que proyectos trabaja?
En la escritura de cuatro libros, dos de ellos para adultos. Uno es la historia de una familia alemana que vino a Colombia y le ha tocado una vida de conflictos y por ahora el título es ‘Gotas de paz’. Otro es la historia real de un colombiano que atravesó el Océano Atlántico desde África hasta Las Guayanas, en un bote con remos, sin ayuda y solo. Los libros para niños son sobre futbol y de aventuras.

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Eduardo Rozo