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La pobreza, un problema que no mejora en Cúcuta

Jueves, 6 de Mayo de 2021
Las cifras, desde hace una década, muestran un estancamiento en la reducción de la pobreza.

La debilidad del aparato productivo, los bajos niveles de industrialización, sumados a las consecuencias del conflicto armado, la migración y la pandemia; son las razones del crecimiento del índice de pobreza y pobreza extrema en Cúcuta y su área metropolita, en los últimos 10 años.

Según el último reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en la ciudad el 53,3 % de la población es pobre y el 20 % está en pobreza extrema.

Estos valores, en comparación con los de hace una década, son visiblemente variables. En 2011, la ciudad presentó una tasa de pobreza de tan solo 33,9 % y una tasa de pobreza extrema del 5,7 %.

Para Mario Zambrano, economista y director del programa Cúcuta Cómo Vamos, parte de esa histórica prevalencia de la pobreza, es producto de unos “problemas estructurales y una serie de acontecimientos de tipo social que han profundizado los problemas de pobreza en área metropolita. Evidentemente, la pobreza está asociada al tema de ingresos”.

Desafortunadamente, la “estructura económica, el aparato productivo o tejido empresarial de la ciudad es muy débil, y aunque hay algunos sectores de la industria y subsectores que son muy importantes en la generación de empleo, no son suficientes”.

Además, según resaltó el economista, el mercado laboral en la ciudad tiene deficiencias e históricamente tampoco ha sido un buen indicador y sumado a la tasa alta de informalidad contribuyen a que los niveles de pobreza siguen creciendo.

Según las cifras históricas del Dane, durante los años 2012, 2013, 2014, 2015, 2016 y 2017, los valores de pobreza se mantuvieron con una variación de no más de 2 puntos porcentuales entre año. Sin embargo, durante esos años, fue creciendo la población caracterizada en extrema pobreza.

El cambio más significativo, en ese momento, se dio en 2018, cuando de 5,7 % pasó a 7,0 %, el indicador de la población en pobreza extrema. Al año siguiente, las cifras tuvieron un cambio brusco. Ya casi la mitad de gente se encontraba en el nivel pobreza y los  más pobres subieron a un 10 % de la población total.

La llegada de la pandemia generada por la COVID-19, agudizó la situación y tiene a la ciudad con unos indicadores bastante alarmantes. Actualmente, el poder adquisitivo de la población y la capacidad de encontrar un trabajo son bajos.

“Lo que ha hecho la COVID-19 es desnudar esa debilidad que hay en el sistema productivo y agudizar la crisis. Cabe resaltar que el conflicto armando, en años anteriores ha hecho que se generen desplazamientos del campo hacía la ciudad y esto ha generado presión social, crecimiento de los asentamiento y baja capacidad económica para absorber esa fuerza laboral, por lo que termina sumándose a la informalidad. Además, hay insuficiencia de las instituciones para responder. El fenómeno de la migración también se suma”, dijo Zambrano.

Y agregó que la persistencia de economías sumergidas (informales), restan competitividad y todo se ve traducido en un escenario bastante complejo.

Es urgente un cambio 

Para Zambrano también se hace necesario que se genere una política territorial que vincule la agenda social y la agenda económica.

Con esto también concuerda Alexander Botello coordinador del programa de Economía de la Universidad de Pamplona, quien asegura que todo este panorama de pobreza “puede deberse a una escasa articulación también histórica, de la agenda nacional con las agendas regionales y locales como lo es el caso del actual Plan Maestro Ferroviario, los coletazos de la crisis de la economía venezolana, la débil diversificación productiva, como producto del desencuentro entre empresas, estado y universidades,  sumado a esto la no palpable agenda común en las diversas administraciones acerca de una visión de la ciudad a largo plazo”.

Según se detalla en el Plan de Desarrollo de Alcaldía de Cúcuta, “en la ciudad los mayores niveles de pobreza se encuentran predominantemente en las zonas periféricas de la ciudad, especialmente en las comunas 6, 7 y 8, dado que esta zona aglutina, en gran parte, los asentamientos irregulares de familias de ingresos precarios y en muchas ocasiones desplazados y migrantes”.

Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), elaborado en 2018, en Colombia una persona, si no pasa algo extraordinario, tiene que esperar 330 años para salir de la pobreza, el equivalente a 11 generaciones.

En Cúcuta y su área metropolitana

 
Año        pobreza             pobreza  extrema
2020 53,5% 20,7%
2019     45,5% 10%
2018      36,2% 7,0%
2017     33,5% 5,3%
2016     33,4%  7,0%
2015     32,9 %  6,9%
2014      33,1% 5,7%
2013      31,3%  6,0%
2012     32,4% 5,1%
2011     33,9%  5,7%

 

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Magaly Rubio
Magaly Rubio

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