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Ahorro familiar, del sueño a la realidad

Viernes, 6 de Julio de 2018
La clave para hacer el presupuesto de manera correcta es la honestidad y la sensatez.

Según la realidad económica de cada persona, la planeación financiera se debe hacer por semana, por mes o al año.

La clave para hacer el presupuesto de manera correcta es la honestidad y la sensatez. Consejo: no asuma costos o responsabilidades que no pueda cumplir. Para evitar equivocarse, sea consciente y responsable con el compromiso que adquiere con la familia.

Un ejemplo de presupuesto es el que presenta cada año el Gobierno Nacional al Congreso de la República, el cual es aprobado o modificado, de acuerdo a una disertación que hacen los congresistas.

Previo a su presentación, el Ministerio de Hacienda estudia las prioridades del Gasto Público y plantea la cantidad de dinero que le otorgará a los distintos temas de la economía: educación, salud, infraestructura, defensa, transporte y gastos administrativos, entre otros.

El Presupuesto de la Nación dependerá, como el de su familia, de la cuantía de los ingresos recibidos. 

De otra parte, las empresas elaboran otro tipo de presupuestos anuales a través de una planeación financiera que es aprobada por los accionistas o juntas directivas. 

De acuerdo con sus ingresos, venta de bienes o servicios, se establece la cantidad de dinero que se destinará durante el año.

Este recurso permitirá programar gastos para la compra de materia prima o maquinaria, pago de salarios y resolver gastos administrativos. Si la planeación no se hace con responsabilidad, se incumple al socio mayorista y, por consiguiente, al consumidor final.

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En conclusión, es claro que la planeación financiera es vital para el Estado y para una organización, pero ¿lo es también para una familia? La respuesta es sí.

Cualquier tipo de hogar debe tener su presupuesto mensual.

Es algo sencillo, si se tiene en cuenta que es mucho más fácil conocer los ingresos, más aún si estos están comprometidos antes de recibir la quincena o mensualidad. Como práctica tradicional, habitualmente las personas hacen cuadros o listados de las deudas y deciden cuáles de ellas se pagarán parcial o totalmente.

Este ejercicio, también le ayudará a conocer, y con anticipación, cómo puede aumentar o reducir la asignación de dinero a algunos temas: alimentación, vestuario, educación, servicio de salud y arriendo o cuota del crédito de vivienda.

Lo ideal es que el presupuesto familiar se haga mensual, no diario ni semanal. 

Si la persona recibe el salario cada 30 días, pues la clave está en programar los gastos de la misma forma porqué si se compra a diario una bolsa de leche para el desayuno, no podrá conocer el impacto de este gasto.

Tome nota: establezca prioridades, busque alternativas, genere ingresos adicionales, reduzca consumos innecesarios, pero lo más importante, planee con juicio los egresos del hogar.

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