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Calzado enfrenta caída en ventas y competencia desleal

Lunes, 15 de Mayo de 2017
Talleres satélites en Cúcuta están contratando mano de obra extranjera barata, según Corpoincal.

La llegada masiva de venezolanos a Cúcuta se evidencia en diferentes sectores de la economía y uno de ellos es el del calzado.

Los empresarios formales de este sector productivo, que hoy luchan contra el aumento de impuestos, la inestabilidad de las temporadas de ventas y, por supuesto, la contracción del mercado, enfrentan además la competencia desleal de empresas informales.

Maria Lourdes Amaya, gerenta de la Corporación de Industriales de Calzado y similares de Norte de Santander (Corpoincal), indicó que muchos talleres satélites están contratando mano de obra extranjera, a la que le pagan menos de lo normal, evitando además todas las prestaciones que requiere la contratación.

Esta modalidad se convierte en un problema, porque al final los clientes miran es el precio final del producto, sin importarles muchas veces si es  un ‘machete’ o un trabajo original desarrollado bajo procesos de calidad. 

Según explicó la vocera de la corporación, esta clase de competencia dificultad la actividad de los productores, quienes además han tenido que reducir los márgenes de ganancia para ajustarse al aumento de los costos de producción que llegaron en 2017 con los nuevos impuestos, el aumento del IVA y la implementación de las nuevas normas de trabajo.

La actividad de las empresas de producción de calzado, hoy a media máquina debido a que ya se entregaron la mayoría de pedidos previstos para la primera parte del año, está sufriendo la menor dinámica del mercado en el país, lo que ha generado desde mayores tiempos en los plazos de pagos de los grandes clientes, hasta menor número de pedidos. 

Toda esta realidad concuerda con lo informado por Jimmy Salazar, representante de los almacenes de insumos para el sector de calzado del centro de Cúcuta, quien confirmó que diariamente llegan en promedio cerca de 10 personas con acento venezolano a pedir trabajo.

El problema para Salazar, sin embargo, no es que lleguen a pedir trabajo, para él y sus compañeros peleteros la verdadera dificulta radica en en la reducción de clientes del país vecino, quienes poco estaban volviendo a comprar insumos después de que se autorizara la apertura peatonal por los puentes internacionales.

De acuerdo con las fechas entregadas por el empresario, la reducción de los clientes venezolanos coincide con la agudización de las marchas en el país vecino, es decir, abril.

Salazar explicó también que algunos productos subieron hasta un 10% de precio aparte del incremento del 3% del IVA, lo que ha generado también una menor dinámica en las ventas locales con sus principales clientes.

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Jorge Andrés Ríos Tangua