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Cucuteños no se salvan de la suplantación de identidad

Martes, 12 de Marzo de 2019
Los delincuentes usan este método para adquirir créditos, servicios de telefonía, internet o televisión a nombre de otros.

Ser víctima de fraude y suplantación de identidad se ha convertido en uno de los delitos más comunes, que los delincuentes usan en mayor medida para solicitar créditos y adquirir servicios de telefonía, internet o televisión.

La causa más frecuente de este delito es la pérdida o robo de documentos, pero las personas suelen enterarse de que han usado su identidad demasiado tarde, cuando han sido reportados ante las centrales de riesgo y los cobros han avanzado.

Este delito fue una de las quejas que los cucuteños presentaron durante la Ruta del Consumidor, que llegó a la ciudad la semana pasada.

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Según la Red Nacional de Protección al Consumidor (RNPC), de las 409 quejas que se presentaron este año, el 12% correspondió a suplantación de identidad con reportes de Datacrédito.

Los 49 usuarios que se acercaron por este motivo denunciaron verse afectados por operadores de telefonía celular y tarjetas de crédito, principalmente.

Por otra parte, un 3% de los usuarios que presentaron quejas lo hicieron por reportes en la central de riesgo de manera irregular.

¿Cómo funciona?

La entidad explica que los fraudes o suplantación de identidad se hacen más fáciles en las entidades financieras pequeñas  y cooperativas que exigen muy pocos requisitos.

Así mismo, se presenta en algunas compañías de servicios de telefonía móvil que en algunas situaciones solo solicitan una fotocopia de la cédula  e incluso en algunos casos ni siquiera la suscripción de un contrato.

Esta situación facilita que delincuentes suplanten la identidad de personas a las cuales les hurtaron o simplemente extraviaron su documento de identidad y así acceder a dichos servicios a nombre del suplantado.

La víctima de suplantación es informada solo en el momento en que la deuda está en mora y cuando las entidades van a hacer el reporte en centrales de riesgos.

¿Qué hacer?

Lo primero que debe hacer en estos casos es  presentar la denuncia ante la Fiscalía para que se desarrolle un proceso penal al respecto y para que las empresas suspendan los cobros.

Mientras la entidad financiera o de telefonía  investiga, por ejemplo, revisando su huella con la que los suplantadores pusieron en el contrato, la empresa tiene el deber de reportar dicha situación ante la central de riesgo para que así se vea reflejado.

Si la entidad como resultado de la investigación encuentra que efectivamente se está hablado de una suplantación, no podrá realizar cobro alguno por el servicio.

Pero si las empresas no suspenden el cobro, debe acercarse a la Superintendencia de Industria y Comercio para garantizar sus derechos.

Siempre consultar

Según el portal de Datacrédito, consultar el estado de la historia financiera debe figurar ente las tareas que las personas están obligadas a hacer con cierta periodicidad para evitar sorpresas desagradables en el futuro.

En Colombia, la creencia popular es que las centrales de riesgo solo están para almacenar reportes negativos de personas que por alguna razón se han ‘colgado’ en el pago de sus créditos, pero según los entendidos, su labor va más allá.

Además de los reportes negativos por dichos incumplimientos, bien sean con entidades financieras, empresas de servicios públicos o establecimientos comerciales, en las centrales de riesgo reposa toda la información de los productos bancarios que una persona tiene o ha tenido y el manejo dado a estos.

Por eso, más que una historia crediticia, lo que estas entidades van construyendo es son historias financieras.

Es mejor prevenir

Algunas claves que aconsejan las entidades bancarias son:

No entregar documentos personales a desconocidos (fotocopias de cédulas, contratos, hojas de vida, facturas de servicios, etc.) estos pueden ser usados para solicitar servicios a su nombre.

Evitar compartir información personal en las redes sociales tales como: nombre, edad, fecha de nacimiento, fotografías, información de tipo familiar, escolar, laboral, entre otros.

Nunca enviar claves por correo electrónico y jamás las comparta con alguien.

No utilizar equipos públicos para realizar movimientos bancarios o compras por internet.

Omitir los mensajes en los que le comunican que ganó un premio o es merecedor de una oferta especial.

Rechace y denuncie el ofrecimiento de servicios de la compañía con promesas de instalaciones a menor costo o sin facturar, ya que no hacerlo podría tomarse como complicidad con delito. 

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Katherine Villamizar Leal