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El comercio informal ‘resuelve’ la economía en cuarentena

Miércoles, 6 de Mayo de 2020
Las ventas de productos de primera necesidad proliferan en las calles de San Cristóbal y otros municipios del Táchira.

Tras ocho semanas de aislamiento social obligatorio, la economía de los venezolanos se desploma en medio de la inflación y la imposición de controles de precios que hacen desaparecer rápidamente los alimentos regulados recientemente por el gobierno.

En Táchira, un estado que hasta el inicio de los controles para prevenir la propagación de la COVID-19 adquiría la mayor parte de sus alimentos y medicinas en el mercado colombiano, el aislamiento y el cierre de fronteras ha obligado a la mayoría de las familias a reinventarse para obtener ingresos y cubrir sus necesidades básicas.

En estas circunstancias, el comercio informal se convierte en una alternativa para ‘resolver’ la economía en cuarentena. Hoy, es común ver en las esquinas de los sectores populares, en las entradas a urbanizaciones de clase media y a lo largo de las principales avenidas de San Cristóbal, vendedores con mesas de jardín y cestas de verduras en donde exhiben productos venezolanos y algunos colombianos que logran pasar por las trochas a pesar de los controles.

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Juan Guerrero es docente universitario y especialista en educación física, pero como su salario de educador no le alcanzaba para alimentar, educar y vestir a sus siete hijos, decidió dejar a un lado la tiza y el borrador para trabajar como taxista, pero desde que las autoridades decidieron que en cuarentena sólo se abastecería combustible a vehículos oficiales, se quedó sin fuente de ingresos.

Por eso, Guerrero improvisó un puesto de ventas usando una mesa, ubicándose en una de las principales avenidas de San Cristóbal, donde ofrece queso duro, artesanal, huevos y panela, productos que vende en Pesos para aumentar sus ingresos.

“En estos tiempos de cuarentena uno tiene que sacar ventas de comida, de alimentos, porque básicamente la gente está trabajando apenas para comer”, dijo mientras explicaba que luego de 10 años como docente y unos meses como taxista, su trabajo como comerciante informa l le ha sido rentable, porque “le alcanza para hacer lo del diario”.

Economistas señalan que la pandemia del coronavirus ha precipitado el colapso de la economía venezolana, que según proyecciones podría cerrar este 2020 con una hiperinflación de 15.000 % y una caída del Producto Interno Bruto (PIB) del 15 %.

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Eilyn Cardozo