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Inmigrantes venezolanos, aliados para ‘exprimir’ la economía naranja en Cúcuta

Domingo, 27 de Octubre de 2019
El viceministro de la Creatividad y Economía Naranja habló con La Opinión, para aclarar las dudas que existen en torno a esta política.

Aunque la economía naranja está directamente relacionada con la cultura, ha sido difícil de entender lo que significa, más allá de la identidad y cómo puede convertirse en una oportunidad de negocio.

El concepto de economía naranja se asocia al emprendimiento dedicado a la promoción de la cultura, desde la preservación del patrimonio, la creación artística hasta la circulación de películas.

Felipe Buitrago, viceministro de la Creatividad y Economía Naranja habló con La Opinión durante la segunda versión del Cúcuta Digital Valley, para aclarar las dudas que existen en torno a esta política. 

Buitrago es el coautor del libro ‘La economía naranja, una oportunidad infinita’, escrito en compañía del presidente Iván Duque, para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El viceministro aclaró que, si el emprendimiento cultural se fortalece y se catapulta con las nuevas tecnologías, no debe confundirse ni mezclarse.

“El trabajo que tenemos es de evangelización constante y pedagogía permanente porque debemos construir mejores conceptos, generar oportunidades y conectar las cosas que no parecen evidentes, pero pueden representar grandes ganancias”, explicó.

Región con potencial naranja

Para Buitrago, Norte de Santander, además de talento, tiene historia y un patrimonio muy rico en memoria que le da grandes posibilidades para la economía naranja.

Aunque destacó que no se puede comparar a la región con Bogotá, una ciudad fuerte en el componente de industria cultural y creativa, ciudades como Barranquilla o Bucaramanga cuentan con mejores encadenamientos porque han invertido en fortalecer sus infraestructuras culturales y sus programas de desarrollo.

“Eso no quiere decir que aquí no haya potencial, acá hay un potencial enorme porque existe la oportunidad de reconocer esa historia y dar un salto cuantitativo y cualitativo en materia de economía creativa”, señaló.

Agregó que las industrias culturales de la región tienen un elemento adicional para valorar: los inmigrantes.

“Esta es una zona de frontera, que ha tenido migraciones tanto de salida como de entrada y también ha sido un punto de paso, esto lo convierte en una zona muy rica en experiencias y en intercambios culturales”, señaló.

El viceministro señaló que muchas veces se tienden a ver estas dinámicas como un problema porque plantean retos. Sin embargo, son vitales porque enriquecen la cultura y la posibilidad de capturar los mejores talentos que cruzan, y convertirlos en agentes de desarrollo o en embajadores de la cultura local.

“Hay gran potencial, pero no se va a desarrollar de manera silvestre, hay que hacerlo con intención, con estrategia, con decisión y sobre todo con resiliencia”, dijo.

Según Buitrago, estas transformaciones no se generan de un día para otro, pues requieren inversiones sostenidas y cambios en mentalidad que pueden desarrollarse de la mano de las cámaras de comercio.
 
“La Cámara debe ser un aliado y estar a la altura para darle estrategia y foco a una transformación más naranja del territorio”.

¿Cómo exprimirla?

1. No discriminar

 Lo primero que hay que entender, según el viceministro, es que los talentos no se deben discriminar por el lugar de donde vienen.

“Ese músico que viene muy entrenado de Caracas, de Valencia, del Táchira, puede ser una persona que comparta conocimientos y habilidades técnicas  para fortalecer una banda local en la que pueden trabajar 5 y 6 cucuteños, y de esa manera convertirla en una banda que genere impacto a nivel nacional e internacional”, dijo.

2. Compartir talento 

Las oportunidades del intercambio cultural son permanentes y hay que abordarlas con creatividad y con generosidad

“No siempre vamos a ser a los que nos va bien y uno en materia de cultura y conocimiento, gana lo que comparte y pierde lo que se guarda, como decía Antonio Machado”, agregó.

“Si tenemos tanta cultura, no la guardemos, compartámosla y si alguien viene a traernos cultura no le cerremos la puerta, invitémoslo a que construyamos una cultura que constantemente está en evolución”, agregó.

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3. Formación

Hay que aprovechar la formación que tienen los inmigrantes y convertirla en una fortaleza local.

Eso no quiere decir olvidarse de los locales, pues, al contrario, los cucuteños podrían beneficiarse de un trabajo más cercano con personas formadas en talentos que, seguramente, tienen mucho que aportar para crear un nuevo movimiento local.

“No se trata de invertir solo en el inmigrante, sino en el desarrollo conjunto con esos inmigrantes, que incluso pueden ser retornados y son colombianos que tienen los mismos derechos”, señaló.

4. Frontera dinámica

Los inmigrantes que tienen talentos musicales o artísticos pueden convertirse en aliados para el desarrollo y para las creación de soluciones conjuntas que necesita Cúcuta y Norte de Santander.

“Cerrarles las puertas hará que se niegue la posibilidad de construir con ellos y seguirán convertidos en problemas permanentes”, agregó.

Buitrago agregó que, de esta forma, Norte de Santander tendrá una frontera más dinámica y abierta, donde no importante las nacionalidades, sino las contribuciones que todos puedan hacer para el bienestar colectivo.

“Nosotros nos vamos a beneficiar mucho mientras se da la recuperación de la democracia en Venezuela”, agregó.

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Katherine Villamizar Leal