Escuchar este artículo

La discusión del salario mínimo y la reactivación del empleo

Domingo, 8 de Noviembre de 2020
La pandemia plantea un nuevo escenario en una de las discusiones que más impactará el bolsillo el próximo año.

La discusión para definir cuál será el aumento del salario mínimo en 2021, que deberá iniciar en las próximas semanas, tendrá este año unos ingredientes adicionales que la harán mucho más compleja: entre ellos, una contracción económica que se calcula podría estar entre el 6 o el 8% y una cifra de desempleo, que en septiembre fue de 15,8%, según el DANE.

¿Puede un aumento muy alto del salario mínimo frenar la reactivación del empleo, que será una de las prioridades en el 2021? ¿Cuál debería ser el incremento de este año, teniendo en cuenta que este ha sido un año difícil para una buena parte de las empresas, pero también para muchos trabajadores?

Algunos expertos han advertido sobre la importancia que puede tener la discusión sobre el incremento del salario mínimo en la reactivación del empleo en el 2021.

De acuerdo con el informe ‘Negociación del salario mínimo en tiempos de pandemia’ de la Universidad de los Andes, la discusión, este año, no se puede dar solo con los mismos criterios de siempre.

Normalmente, en la negociación del salario mínimo, se tienen en cuenta varios factores, que incluyen la inflación registra en el año, la meta de inflación fijada para el año siguiente, el aumento del PIB, la contribución de los salarios al ingreso nacional y el índice de productividad laboral.

La sentencia C-815 de 1999 de la Corte Constitucional definió además que el ajuste del salario mínimo debe, por lo menos mantener el poder adquisitivo de los trabajadores, es decir, no puede estar por debajo de la inflación.

Eso ha llevado a que el aumento, que la mayoría de los años, termina siendo decretado por el Gobierno, equivalga por lo general a la inflación causada más algunos puntos, teniendo en cuenta el crecimiento y la productividad. A finales de 2019, antes de que llegara la pandemia, se definió un incremento de 6% para este año.

Lea aquí: Sindicatos pedirán un alza del salario más alta que en 2020

Pero esas circunstancias han cambiado.

“La negociación del salario mínimo de 2020 es, hoy más que nunca, un factor fundamental para la generación de empleo. El país no puede este año simplemente seguir inercialmente la costumbre de incrementar el salario en un monto igual a la inflación más un reconocimiento adicional. Es hora de revisar los antecedentes de esa costumbre, escarbar en los principios que la generaron y exigir a los participantes en la mesa de negociación que consideren cuidadosamente esos principios a la luz de las circunstancias actuales, incluyendo las de quienes no tienen allí asiento”, dice el informe de la Universidad de los Andes.

Aunque ninguna de las partes ha destapado sus cartas, algunas organizaciones sindicales han anticipado que su propuesta de incremento estará por encima del 10%. Se calcula que la inflación de este año en el país estará alrededor del 2% (en octubre fue incluso negativa) y, con la difícil situación económica que vive el país, es poco probable que los empresarios estén dispuestos a subir mucho de ahí.

“Aumentos más allá de la inflación de manera sustancial lo único que van a hacer es deteriorar nuestro mercado laboral. Ya sabemos lo crítico de las variables del mercado como por ejemplo una tasa de desempleo que sigue estando por encima del 16%”, afirma Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo.

Sin embargo, algunos expertos advierten también que un incremento demasiado bajo en el salario mínimo, puede tener también efectos negativos en la recuperación, pues, como lo explica el profesor Álvaro Medina Torres, uno de los motores de la economía son los trabajadores y si su salario no crece, no hay dinamismo económico.

“Una pérdida del valor adquisitivo del salario, lo que va a hacer es deprimir la capacidad de consumo y en ese caso va a ser más compleja la reactivación”, agrega Iván Daniel Jaramillo, investigador del Observatorio laboral de la Universidad del Rosario.

Todos estos son elementos para una discusión del salario mínimo que este año se vaticina puede ser más difícil de lo normal.

Image
Colprensa
Colprensa